¿A dónde irá mi voto?

El día 25 serán las elecciones al Parlamento Europeo. Y eso hace que, una vez más, haya que dilucidar qué hacer con el voto. Os cuento un poco mis cavilaciones, por si os sirven de algo.

En primer lugar, no puedo más que descartar a los grandes partidos. PP, PSOE, IU, UPyD son igual de abortistas y desprecian todos por igual los principios no negociables que los católicos deberíamos considerar a la hora de votar. Deberíamos, porque la experiencia demuestra que a la mayoría le importan un bledo. Con la excusa de que “si no, viene el PSOE” se agarran a la excusa de votar al mal menor para votar al PP, demostrando que les importa un pepino lo que diga la Iglesia (que hay que elegir el bien mayor, nunca un mal) y la cantidad de niños descuartizados gracias a las leyes que han hecho y mantenido.

La aparición de VOX fue como un soplo de aire fresco. Prometía mucho. Hasta que leí su manifiesto. Muy claros con la política territorial y antiterrorista. Eso sí, sobre la defensa de la vida… Una colección de frases que también las he oído en políticos del PP y que, en el fondo, no significan nada. Pregunté a VOX sobre su postura definitiva sobre el aborto. No tuve respuesta. Esperé hasta que hubiera algún tipo de pronunciamiento. Esperé y seguí esperando. Y, al final, ha resultado una quíntuple decepción.

La primera, porque parecía una alternativa seria que se ha quedado en una sucursal del PP para que no se escapen del todo los descontentos.

En segundo lugar, porque acabaron hablando en debates y en entrevistas. Y el resultado es que sí, defienden la vida. En supuestos. En otros supuestos, pues habrá que permitir abortar. Por supuesto, nadie a la cárcel por matar niños. Eso quedaría muy feo hoy en día. Eso sí, a nivel particular algunos son muy defensores de la vida y ellos nunca abortarían. Pero claro, esas cosas hay que votarlas y aceptar lo que resulte. ¿Desde cuándo se vota el derecho a la vida?

En tercer lugar, por Ortega Lara. ¿Qué hace alguien que yo consideraba un auténtico católico, coherente, en un partido que acepta el aborto? Lo siento mucho, pero a nivel político ha perdido toda la credibilidad que tenía para mí ese hombre. Le sigo admirando por lo que le tocó pasar y cómo lo pasó. Pero ahora ya no lo puedo ver como un ejemplo.

En cuarto lugar, por el empeño en defender lo indefendible. Los que ya están decididos a votar a VOX porque, en el fondo, el aborto les importa bien poco, se buscan la excusa de que todavía no ha habido una declaración oficial, de que las palabras de sus representantes en debates y entrevistas se pueden interpretar de diferentes maneras… Vamos, que quieren votarles autoconvenciéndose de que hacen lo correcto. Pues vale.

En quinto lugar, de forma diferida, por la credibilidad que han perdido en Hazte Oír. Su guía de voto parece un panfleto publicitario de VOX, no mencionando siquiera a los partidos que realmente defienden los principios innegociables. ¿Hazte Oír no debería fomentar el voto hacia quienes comparten sus supuestos ideales? Se acabó su credibilidad. Y me consta que muchos piensan igual en esto.

Por supuesto, de los demás partidos minoritarios que tampoco defienden los principios no negociables ni hablo. Directamente los ignoro.

Pero había seguido con esperanza el anuncio de la creación de una coalición de partidos que sí defienden esos principios. Y, por fin, para estas elecciones surgió Impulso Social, aglutinando en coalición a AES, CTC y FyV. Y me encontré con una grata sorpresa. No tenían pelos en la lengua. Sólo hay que ver su web, sus declaraciones, su participación en debates para ver con total claridad lo que creen, lo que defienden y que no tienen ningún tipo de complejos. Es más, ni siquiera buscan subvenciones, todo sale de lo que sus simpatizantes aportan. Así que, por fin, he encontrado a quién votar en estas elecciones.

Ojo, que con esto no quiero menospreciar otras opciones. Cualquiera que defienda los principios no negociables es perfectamente válida. Sencillamente he querido mostrar brevemente mi chasco con VOX y mi esperanza y alegría con Impulso Social. Ojalá los católicos realmente votáramos según nuestras creencias. Eso haría cambiar muchas cosas. Pero nos gustan más las excusas y el “mal menor”. Luego nos preguntaremos por qué todo sigue igual o peor.

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Jorge Sáez Criado
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Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.

Jorge Sáez Criado
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