Adoración

Mirando el inmaculado sustento
frente a mí, en esta iglesia arrodillado,
luz tenue y de silencio rodeado,
mi alma en paz por el divino alimento.

¡De no haberte escuchado me arrepiento!,
grita mi corazón enamorado.
Mas Tu Corazón al mío ha hablado,
mi espíritu se llena de contento.

El mundo fuera se ve sucio, triste;
pero aquí, en el interior, todo brilla.
Tú la luz del Cielo para mí abriste.

Escondido en esta oscura capilla,
mi Señor Jesús, la esperanza diste
a este sencillo fragmento de arcilla.

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Jorge Sáez Criado
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Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.