Al final, es lo mismo

Esto no iba a ser lo siguiente que escribiera. Pero vi la noticia y algo tenía que decir:

Publican en una revista médica británica un artículo que justifica el asesinato de los recién nacidos.

Para más inri, el artículo en cuestión lo han escrito unos “expertos” en ética médica. Expertos que opinan que el recién nacido es ser humano, pero no persona, sino como mucho “potencialmente persona”, y por tanto no cuenta con el derecho moral a vivir.

En una cosa tienen razón: es lo mismo el aborto que el infanticidio. Por fin lo reconocen.

Curiosamente, el editor de la revista, editor que ha tenido las narices de publicar semejante monstruosidad, ante las supuestas amenazas que se han producido a partir de su publicación, ha afirmado que quienes han hecho comentarios abusivos y amenazadores son fanáticos que se oponen a los valores de la sociedad liberal. ¡Toma ya! ¿Esta basura es la sociedad liberal? ¿Sociedad liberal quiere decir otorgar y quitar el derecho a vivir al capricho de un par de iluminados que se creen que se han ganado ese derecho? ¡No me extraña que el liberalismo esté condenado por la Iglesia!

Hace poco le decía a una amiga que cada vez que oía decir a alguien supuestamente religioso que era liberal me echaba a temblar. Al ver esta noticia, más que temblar me ha dado un vuelco el estómago y me han entrado unas terribles ganas de poder definir yo también si esos individuos son personas o sólo lo son potencialmente. Porque, ¿a qué viene eso de que sólo puedan ellos? Aquí, o jugamos todos con la misma baraja o la rompemos. Pero no sé por qué me da que lo de negar el derecho a la vida va a ser sólo con los que no se pueden defender.

Pero más increíble todavía es que, ante tal “artículo”, las autoridades no hayan abierto una investigación para mandar a la cárcel más pútrida de Inglaterra a esos lumbreras por incitación al infanticidio. Seguro que si llegan a decir que los judíos no son personas, algo se habría hecho. Lo más probable es que ni se hubiera publicado el artículo. Sin embargo, cuando se trata de niños, no importa lo más mínimo. “¿Por qué debería vivir el bebé?” se titula. Y, “¿por qué debería vivir el autor?” podría ser el título del siguiente a publicar en ese medio. A ver si consiguen dar alguna respuesta mínimamente coherente para que no se les considere “potencialmente personas” y, por tanto, desechables.

Bienvenidos a la sociedad liberal.

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Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.

Jorge Sáez Criado
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