En la intimidad con el escritor

En la intimidad con el escritorEn una entrada anterior dejaba caer que la escritura es una forma de comunicación diferida entre el escritor y el lector. Pero no entraba en un detalle quizá sobrecogedor: el acto de leer es un acto de una tremenda, fantástica y, por qué no decirlo, liberadora intimidad con el escritor.

¿Cómo no iba a serlo? Durante horas, en ocasiones muchas horas, el lector desconecta de su realidad para introducirse de lleno en la realidad subcreada por el autor. Todo ese tiempo, el lector vive en la cabeza del autor, por decirlo de alguna manera. Esto es liberador. ¿A nadie más que a mí le ha ocurrido tener un día malo, pero malo malo, y que el acto de ponerse a leer un libro te saque de raíz de tus problemas, haciéndote desconectar de ellos para luego volver con mejor actitud? Porque a mí sí me ha pasado. Con no poca frecuencia.

El escritor te presta un mundo en el que perderte durante un tiempo y eso lo hace liberador, pero es tan íntimo como entrar en el pensamiento de otra persona y darse un paseo por él. Un paseo en el que le das un cheque en blanco … Sigue leyendo

El escritor católico como subcreador

El escritor católico como subcreadorFue Tolkien quien acuñó la idea del trabajo del escritor como subcreación. De hecho, es algo que él mismo se tomó muy en serio. Es de sobra conocido el nivel de detalle que otorgó a su mundo, la Tierra Media. Una mitología propia y bien desarrollada, idiomas con sus reglas ortográficas y gramaticales, una historia, una cosmogonía…

Sólo hay un Creador, y ese es Dios. Él es el único que crea, hablando con propiedad. Pero los escritores podemos subcrear mundos. Es decir, dentro de este mundo creado por Dios, crear otros mundos con sus propias reglas, sus propias características, sus propios habitantes… Universos enteros. Es significativo observar que Dios crea por la Palabra y los escritores subcreamos con palabras. Es un paralelismo que siempre me ha maravillado. En la obra escrita cabe todo, puede ser tan simple como un breve microrrelato o una extensa obra en la que el simbolismo arquitectónico, las relaciones humanas, artes y ciencias, acontecimientos de todo tipo, tienen su cabida. Todo a partir de las palabras. Todo a partir de la Palabra.

Aunque Tolkien … Sigue leyendo

Madre Teresa de Calcuta

Madre Teresa de CalcutaDe la muerte por doquier rodeada,
en Calcuta una gran luz resplandece.
Pequeña monja que se compadece,
sufrido cuerpo de apariencia ajada.

Con Cristo siempre puesto en su mirada,
por amor, con el pobre se empobrece.
En su hogar, al moribundo guarece,
también su vida debe ser cuidada.

Por Cristo, Teresa entrega la vida.
A Cristo en los desahuciados halla.
Con Cristo, da una paz desconocida.

Mientras el mundo disimula y calla,
en Calcuta, de todos escondida,
una santa se fragua en su batalla.

Los cristianos no tenemos derecho a desanimarnos

«Ánimo, soy yo, no tengáis miedo». Mc 6, 50

Los cristianos no tenemos derecho a desanimarnosAlgo que procuro tener siempre presente son estas palabras de mi primer director espiritual (fallecido en 2013): «los cristianos no tenemos derecho a desanimarnos».

Hay veces en las que nos miramos y miramos alrededor y sentimos la tentación de echarlo todo por la borda. Nos empeñamos en ser cada vez mejores, pero tendemos a caer siempre en las mismas piedras. En cada confesión hacemos propósito de enmienda, pero sabemos que somos débiles y que es casi seguro que volveremos a caer. Vemos que ser un católico comprometido hoy en día es casi una actividad de riesgo. Sabes que vas a estar señalado, que vas a ser insultado. Y, según el ambiente en el que estés, puedes ser atacado físicamente además de verbalmente. De hecho, la sociedad está cada día más alejada ya no del cristianismo, sino de los valores más elementales. Puede dar la impresión de que la lucha contra todo esto no tiene sentido.

Hace unos dos mil años, el mundo no estaba mucho mejor. Y, sin embargo, Dios dio el todo por el todo y se encarnó, uniendo lo humano y lo divino … Sigue leyendo

La humildad de José

La humildad de JoséNo se le suele hacer mucho caso. Pero tuvo un papel vital en la historia de la salvación. Hablo de José, padre (adoptivo) de Jesús. Pongo adoptivo entre paréntesis porque, aun siéndolo, seguro que para Jesús era ya no un padre, sino un padrazo. En ningún caso se ve a Jesús renegar de ser “el hijo del carpintero”. ¿Por qué habría de hacerlo? Seguro que se sentía plenamente orgulloso del padre adoptivo que le había buscado su Padre. Un hombre justo, que ni siquiera en la sospecha y en la dificultad quiso causar ningún daño. Más bien al contrario, escuchaba silenciosamente la voz de Dios y la cumplía sin rechistar. Cuidó de su esposa, María, y de Jesús como el mejor de los maridos y de los padres. Sin hacer ningún ruido. Trabajó de sol a sol para poder llevar comida a su casa. Enseñó a Jesús el valor del trabajo, de la familia, de cumplir con las obligaciones.

Jesús seguro que se fijaba atentamente mientras su padre, con su vida entregada a su familia, se iba desgastando poco a poco para sacarlos adelante. Seguro que mucho de lo que aprendió de José le ayudó también en su momento … Sigue leyendo

Pequeños pasos para cambiar el mundo

Pequeños pasos para cambiar el mundo¿Quién no ha soñado alguna vez con cambiar el mundo? Ante una injusticia, ante la constatación de cómo el mal parece avanzar a pasos agigantados, ante un desengaño… Quizá no todo el mundo, sino nuestra parcela particular. El trabajo, el colegio, tu país, tu ciudad… ¡A mí también me gustaría cambiar muchas cosas!

Se trata de una pretensión que, si no dejamos que se empañe de egoísmo, puede ser muy justa. Porque este cambio debe ser por amor, por conseguir un mundo mejor, no para conseguir un mundo a imagen y semejanza de nuestras ambiciones.

El tema es cómo lograr tal objetivo.

A veces se puede pensar que la única forma de cambiar el mundo es echarlo abajo todo para reedificarlo de nuevo. Sin embargo, creo que todos coincidiremos en que eso sólo es posible en contadas ocasiones, en ámbitos relativamente pequeños, y de mano de gente muy especial. Además, estos cambios tienen la tendencia a no arraigar, al ser un cambio demasiado radical.

Sin embargo, hay una forma de cambiar el mundo en la que todos podemos contribuir. Es lenta, pero los resultados son más duraderos, porque van calando en el interior de la gente poco … Sigue leyendo

¿Y mi tiempo?

“…y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.” Liturgia del matrimonio.

¿Y mi tiempo?¿Dónde está el tiempo para mis cosas? Seguro que más de uno, en algún momento de su matrimonio, ha tenido como mínimo la tentación de mirar atrás y pensar en dónde se ha ido todo ese tiempo que antes tenía y llenaba con diversas aficiones. Más aún cuando vienen los hijos y tu vida se encuentra llena de cosas que hacer a todas horas del día.

Pues la respuesta es muy sencilla: tu tiempo ya no es tuyo. Es de tu cónyuge. Sí, así de simple y así de maravilloso.

El matrimonio es la entrega total del hombre a la mujer y viceversa. ¿O no recordamos que, en la liturgia del matrimonio, decimos literalmente “me entrego a ti”? No es una frase hecha. No es un simple deseo ni una opinión. No es algo que dependa del sentimiento del momento. Es una decisión formal tomada para Sigue leyendo

El significado de la Cruz

Artículo publicado en el número 1058 del año XXXVII de la revista Sembrar, revista quincenal diocesana de Burgos, correspondiente al período del 25 de septiembre al 8 de octubre de 2016.

El significado de la Cruz

“Pues los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero para los llamados –judíos o griegos–, un Cristo que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios.” 1 Cor. 1, 22-24

El significado de la Cruz¿Qué es lo que ves al mirar un crucifijo? ¿A un hombre torturado, derrotado, clavado a unos maderos? ¿Un símbolo de sufrimiento y crueldad?

Te diré qué es lo que veo yo. Veo a alguien que pasó por el mundo haciendo el bien. Veo a alguien a quien todos colaboramos a torturar y matar. Veo a alguien que no sólo era un ser humano como tú o como yo, sino mucho más. Nada menos que Dios. Y se sometió a sus propias criaturas, dejándose humillar y matar por ellas. Y ésto por un solo motivo: para salvarnos. Para hacernos libres. Todos clavamos sus manos y sus pies a la Cruz. Todos clavamos la lanza en … Sigue leyendo

1 2 3 4 5 6 7 78