Fragilidad

Artículo publicado en Católicos con Acción el 13/10/2015.

Fragilidad

“Los días del hombre son como la hierba: él florece como las flores del campo; las roza el viento, y ya no existen más, ni el sitio donde estaban las verá otra vez.” (Salmo 103)

FragilidadTenemos una curiosa tendencia a pensar que somos indestructibles. Al menos, la mayor parte de las veces actuamos como si tuviéramos garantizado un mañana. Como si la única posibilidad que hubiera fuera que a un día le sucederá otro, y así continuamente en una hilera de días sin fin.

Pero basta que tengamos un accidente o un simple atisbo de una enfermedad grave, por ejemplo un pequeño susto en una revisión cardiaca, para que veamos las orejas al lobo y nos demos cuenta de que la muerte está ahí. No acechando, porque la muerte no acecha. Nos acompaña desde que somos concebidos y hasta que llega el momento de acompañarla a ella.

Y ahí está: la certeza de que somos frágiles. De que un simple virus o un pequeño coágulo pueden hacer que tu vida termine de pronto. Se acabó el mito del ser humano indestructible. El ser humano es frágil en extremo.… Sigue leyendo

Apurados, pero no desesperados

Artículo publicado en el número 46 de la revista Punto de Encuentro, de la Obra Social de Acogida y Desarrollo (OSDAD), cuyo hilo conductor en este número es la esperanza. Lo encontrareis en la página 5.En él hablo de alguien que, desde que le conocí, se convirtió precisamente en un icono de fe y esperanza. Espero que, para vosotros, también lo sea.

APURADOS, PERO NO DESESPERADOS

Apurados, pero no desesperadosSu rostro refleja una alegría realmente profunda. Y eso que su vida ha sido de todo menos fácil. Puede que ese sea el motivo, en el fondo.

Vino de África. En su país la situación política se hizo muy complicada y tuvo que escapar. En su camino se encontró con que, en muchas partes, ni siquiera querían darle de comer por ser cristiano. Como tantos otros, tuvo que lanzarse a cruzar en una barquichuela la separación entre África y España. Y, en ella, él era el único católico rodeado de musulmanes.

Una vez en España, pasó tiempo hasta que consiguió abrirse camino. Para muchos llega a ser instintiva la desconfianza ante los inmigrantes. Tuvo que compartir piso, de nuevo, con compañeros musulmanes que le tenían como lo más Sigue leyendo