Necesidad

Artículo publicado en Católicos con Acción el día 19/10/2015.

Necesidad

“No conviene que el hombre esté solo.” (Génesis 2, 18)

Necesidad familiaEn un artículo anterior hablamos de la fragilidad inherente al ser humano, que podemos comprobar en la enfermedad o en la muerte. Pero tomar conciencia de esa fragilidad nos permite también reflexionar sobre otro punto: el ser social del hombre.

Cuando nos creemos una suerte de superhombres, podemos llegar a pensar que no necesitamos a nadie. Que nosotros solos somos capaces de todo. Sin embargo, cuando llega la experiencia de la fragilidad, vemos con meridiana claridad que sí que necesitamos a los demás. Desesperadamente.

Sería de lo más extraño que alguien tuviera alguna enfermedad y no buscara que un médico le diera un tratamiento. O que alguien, en un momento de tristeza, no aceptara que un amigo le diera un abrazo para animarle.

Necesitamos de los otros. Sólo hay que pensar un poco en cada una de las actividades que realizamos a lo largo del día para darnos cuenta de que, si no hubiera alguien que confeccionara nuestra ropa, … Sigue leyendo

Pregón de Adviento 2011 para el CIPE

Adviento“Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.” (Is 7, 14). Este versículo del profeta Isaías nos sumerge de lleno en el misterio de la esperanza que evoca el tiempo litúrgico que estamos a punto de comenzar.

El Antiguo Testamento está impregnado completamente de la esperanza en Dios. Se trata de una hermosa historia de amor en la que el Señor, por mucho que su pueblo le traicione continuamente, sigue dándole oportunidades para el reencuentro. Esto lo comprobamos, en primer lugar, en el Génesis, en el que, tras la caída del ser humano, vemos cómo Dios le promete al Diablo que el linaje de la mujer le aplastará la cabeza (Gn 3, 15), en lo que es el primer anuncio del Mesías.

Isaías le da un nombre a este personaje: Emmanuel, que significa “Dios con nosotros”. A lo largo de todo el Antiguo Testamento encontramos Sigue leyendo

Paternidad

Artículo escrito en septiembre de 2011 y publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 112, número 11, de Diciembre de 2011.

Paternidad


No hace mucho que soy padre. Ahora mismo, poco más de un mes (a lo que habría que sumar, claro está, las 41 semanas que ha estado Ignacio en el útero de su madre). Es nuestro primer hijo. Y nos podríamos pasar horas mirándole mientras duerme, mientras gesticula, mientras vemos cómo va desarrollando poco  a poco su potencial. Ahora dentro de las limitaciones de su edad. Pero eso también es aplicable a cualquier edad. Es maravilloso ver que, de repente, en sueños ya sonríe. Y no paras de esperar el día en el que te mire y sonría, esta vez despierto, porque te ha reconocido.

Se trata de una experiencia de amor. Experiencia que nos acompañará a lo largo de la vida,  desplegándose en toda la multitud de vivencias que iremos compartiendo. Desde estas primeras preocupaciones (¿respira bien? ¿duerme bien? ¿qué tal come?) hasta las futuras (¿cómo le va en los estudios? ¿por qué ha tenido que ser él uno de los despedidos?), los padres estamos ahí para amar a nuestros Sigue leyendo

Economía de comunión

Artículo publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 112, número 8, de Septiembre de 2011.

Economía de comunión

¿No te has sentido nunca utilizado por tu empresa? ¿No te da la sensación de ser un recurso más, como un ordenador o un destornillador? Es como si toda tu vida tuviera que estar dedicada al trabajo, y todo lo demás tuviera que estar supeditado a los deseos de quienes están por encima en el escalafón. Y te pasas la vida pensando que, en realidad, con tu trabajo no ayudas a nadie. Sólo tratas de ganarte la vida procurando seguir siendo el más eficiente. Si no, acabas en la calle. Quien manda es el dinero y la capacidad de generarlo.

No es ningún secreto, sobre todo para quienes trabajamos por cuenta ajena, que las empresas, en la mayor parte de los casos (como en todo, siempre hay honrosas excepciones) no tienden a preocuparse más que de conseguir beneficios. Si acaso, le dan un barniz a base de colaborar un poco en algún proyecto de desarrollo, para que parezca que ayudan a los demás. Pero, en la realidad, en la empresa se utiliza a los trabajadores Sigue leyendo

La muerte de Dios

Artículo publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 112, número 4, de Abril de 2011, bajo el título “Dios ha muerto”.

La muerte de Dios


Nietzsche es quizás el máximo representante de la idea de la muerte de Dios. Así, afirmó sin ambages, como una noticia alegre y triste a la vez: “Dios ha muerto“. La doctrina de la “muerte de Dios” nos habla de la ruptura con el estado anterior de cosas en el que se hacía caso a las normas divinas y a la moral. Una ausencia absoluta de cualquier ser que pueda, de alguna manera, ser superior al hombre. Aquí encontramos la clave de esta peculiar “teología”: no hay Dios, el único dios es el hombre, que mediante el egoísmo y la violencia deberá ponerse por encima de los demás para llegar a ser el “superhombre”. No hay que extrañarse, al fin y al cabo es algo con una dolorosa lógica. Cuando, en la vida humana, Dios desaparece de la ecuación, ¿acaso no desaparece de la ecuación también toda referencia al Bien y al Mal? ¿Por qué tendría que ser solidario con otra persona, por qué considerarle mi hermano, Sigue leyendo

No juzguéis si no queréis ser juzgados

Artículo publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 112, número 2, de Febrero de 2011, bajo el título “No juzgar”.

No juzguéis si no queréis ser juzgados


¡Cómo nos gusta juzgar a los demás! Tenemos tendencia a creernos superiores a ellos, pero de lo que no solemos darnos cuenta, yo el primero, es de que siempre juzgamos desde nuestra subjetividad, no desde la objetividad. Sólo vemos las cosas desde nuestro particular y estrecho punto de vista y no nos fijamos en la totalidad de cada situación. Y es, como mínimo, arriesgado juzgar a alguien con tan pocos datos. Si desconocemos sus problemas, sus circunstancias, lo que alberga en su corazón, no podemos saber a ciencia cierta el motivo por el que alguien actúa de una determinada manera. Por eso, como el interior del corazón sólo Dios lo conoce, sólo Él está capacitado para juzgar. Pero ¡qué frecuente es dar gratuitamente nuestro juicio sobre todo aquel que nos crucemos! Es típico hablar de los jefes de cada uno como gente que no sabe nada, por ejemplo. Y no caemos en la cuenta de que es imposible conocer a la perfección los detalles de una empresa, Sigue leyendo

Cuando los niños hacen ¡oh!

Artículo publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 112, número 1, de Enero de 2011, bajo el título “La sorpresa de los niños”.

Cuando los niños hacen ¡oh!


Cuando los niños hacen ¡oh!Así se titulaba una conocida canción de Povia, en la que hablaba de la increíble capacidad de sorpresa de los niños. Sólo hay que verlos para darse cuenta de que desde su más tierna infancia se sorprenden de cada cosa que encuentran. Incluso de sus propias manos, las observan como queriendo aprendérselas de memoria, como si cada vez que las miraran descubrieran algo nuevo. Y, ¿qué decir del resto de lo que van viendo? El empeño en observar las flores y tratar de cogerlas para poder mantener junto a ellos esa belleza. Los vivarachos pájaros que parecen responder a la curiosidad de los niños con sus vuelos, cantos y movimientos. Atentos a cada elemento que se cruza ante sus ojos, casi a cada brizna de hierba. Todo es nuevo, todo es mágico.

La tragedia es que, a medida que vamos creciendo, nos vamos acostumbrando a lo que habíamos descubierto, o más bien habíamos creído descubrir. Y digo que habíamos creído descubrir porque con Sigue leyendo

Bendito trabajo

Artículo escrito en febrero de 2010 y publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 112, número 5, de Mayo de 2011.

Bendito trabajo


Bendito trabajoEn la Roma clásica la percepción del trabajo era muy especial. Recordemos que se trataba de una sociedad en la que la mayoría de la gente eran esclavos y en la que unos pocos se mantenían del trabajo de los demás. El trabajo se veía precisamente como algo propio de pobres y de esclavos, mientras que los ciudadanos y los nobles no se tenían que preocupar de esas ocupaciones tan poco elevadas.

En ese clima la predicación cristiana dio como fruto una renovación que, aunque al principio no parecía más que algo de unos pocos locos, llegó a revolucionar el mundo. Tras el edicto de Milán, cuando las persecuciones oficiales cesaron, quienes habían huido al desierto regresaron a la ciudad. Pero lo que encontraron no les gustó demasiado, se encontraron con una sociedad en decadencia que lo único que les ofrecía era tentación. Y, precisamente porque querían vivir su fe, volvieron al desierto. De esta manera nació el anacoretismo. Con el tiempo, el anacoretismo dio lugar al cenobitismo y a Sigue leyendo

El animal sufriente

Este artículo fue publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 110, número 10, de Noviembre de 2009.

El animal sufriente


Hay una característica del ser humano que quizá rebasa todas las que se nos suelen ocurrir al pensar en lo peculiar del hombre, probablemente porque no queremos verla. Se trata de que el hombre es un animal sufriente. Toda su vida está marcada, de una u otra manera, por el sufrimiento, por el dolor. El más evidente es el físico, que todos conocemos y sabemos que nos acompaña de por vida. Todos hemos estado enfermos alguna vez y dudo que alguien mínimamente realista mantenga la esperanza de estar perfectamente privado de dolor toda su vida. Pero, como decía, ese es el dolor más claro, el que salta a la vista. Queda por debajo un sufrimiento que puede ser mucho más intenso que el anterior, el mental. No se puede desdeñar en absoluto el dolor psicológico. Angustias, miedos, inseguridades, son cosas que también pasamos todos y que nos atormentan en mayor o menor medida. Y, entre todos ellos, es posible que el más amenazador, el que más nos afecta sea el miedo. La incertidumbreSigue leyendo

Héroes de juventud

Este artículo fue publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 109, número 7, de Julio/Agosto de 2008.

Héroes de juventud

 

Cuando somos jóvenes, especialmente en la adolescencia, tenemos una innegable tendencia a fijarnos en otras personas a las que admiramos por algún motivo que hace que nos parezcan especiales, ejemplos a seguir y, por tanto, a imitar. Estos modelos nos llegan especialmente por los medios de comunicación. Películas, series, revistas, programas de distinta naturaleza, de alguna manera muestran al joven el mundo en el que se mueve. Y le muestran una serie de arquetipos, una serie de ejemplos de personas “relevantes”.

Recuerdo las series que marcaron mi juventud. Entre ellas, seguramente mi favorita fue MacGyver. Para quien no sepa de lo que hablo, se trataba de un personaje muy peculiar. Pertenecía a una agencia gubernamental de Estados Unidos, pero no resolvía sus misiones a golpes ni disparos. Era, por decirlo de alguna manera, alérgico a la violencia. Usaba la inteligencia. Sabía física, química, mecánica, etc., y aplicaba sus conocimientos. Se le recuerda siempre con su navaja

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