Perdón

Artículo publicado en el número 1008 del año XXXV de la revista Sembrar, revista quincenal diocesana de Burgos, correspondiente al período del 20 de julio al 14 de septiembre de 2014. Podéis ller la revista en este enlace. También publicado en Católicos con Acción.

Perdón

Una de las palabras más difíciles de pronunciar en español es “perdón“. Y no por una inexistente singularidad sintáctica, sino por lo que implica.

¿Cuál es el problema con esa palabra en particular? Muy sencillo: queremos estar por encima de los demás.  Ser superiores. Somos egoístas, es un hecho. Y entendemos que pedir perdón a alguien es rebajarnos, humillarnos. Claro, viéndolo así, ¿quién querría pedir perdón?

Pero es que no es así. Pedir perdón no es rebajarnos. No socava nuestra dignidad en absoluto. Más bien al contrario. Es decirle al otro que te importa. Que, aunque puede que no entendamos bien el motivo (a veces ocurre), le hemos hecho daño y nos importa lo suficiente como para querer dar marcha atrás si pudiéramos. Y, ya que no podemos, le pedimos que nos perdone por ello. Eso no

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Espiritualidad matrimonial-familiar

Artículo publicado en Católicos con Acción el día 23/02/2017.

Espiritualidad matrimonial-familiar

 

En esta ocasión comparto con vosotros algunas ideas basadas en la experiencia, tanto nuestra como de otros matrimonios católicos.
Quizá algunas no parezcan muy espirituales, pero habría que preguntarse si hay algo que no sea espiritual, ya que el ser humano es un alma encarnada. Todo va en un conjunto.
Incluyo también a los hijos en algunos. Esto es así porque somos responsables de su educación, y eso incluye el aspecto espiritual.
Sin más, paso a lo interesante:
  • No os vayáis a dormir sin haber solucionado los problemas. Ya hablé de ello, pero no me cansaré de repetir la importancia de este hábito. No debemos dejar que un mal gesto, una discusión, un enfado por lo que sea se enquiste.
  •  No dejéis que se enfríe vuestro amor. La rutina, mal llevada, puede hacer que te acostumbres a quien ha tenido la osadía de aceptar estar contigo hasta que la muerte os separe.
  • Relacionado con el punto anterior, que el cansancio y el día a día no os separen. Recordad que sois uno.
  • Caminad, siempre que podáis, cogidos de la mano.
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