Pregón de Adviento 2011 para el CIPE

“Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.” (Is 7, 14). Este versículo del profeta Isaías nos sumerge de lleno en el misterio de la esperanza que evoca el tiempo litúrgico que estamos a punto de comenzar.

El Antiguo Testamento está impregnado completamente de la esperanza en Dios. Se trata de una hermosa historia de amor en la que el Señor, por mucho que su pueblo le traicione continuamente, sigue dándole oportunidades para el reencuentro. Esto lo comprobamos, en primer lugar, en el Génesis, en el que, tras la caída del ser humano, vemos cómo Dios le promete al Diablo que el linaje de la mujer le aplastará la cabeza (Gn 3, 15), en lo que es el primer anuncio del Mesías.

Isaías le da un nombre a este personaje: Emmanuel, que significa “Dios con nosotros”. A lo largo de todo el Antiguo Testamento encontramos Sigue leyendo