Economía de comunión

Artículo publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 112, número 8, de Septiembre de 2011.

Economía de comunión

¿No te has sentido nunca utilizado por tu empresa? ¿No te da la sensación de ser un recurso más, como un ordenador o un destornillador? Es como si toda tu vida tuviera que estar dedicada al trabajo, y todo lo demás tuviera que estar supeditado a los deseos de quienes están por encima en el escalafón. Y te pasas la vida pensando que, en realidad, con tu trabajo no ayudas a nadie. Sólo tratas de ganarte la vida procurando seguir siendo el más eficiente. Si no, acabas en la calle. Quien manda es el dinero y la capacidad de generarlo.

No es ningún secreto, sobre todo para quienes trabajamos por cuenta ajena, que las empresas, en la mayor parte de los casos (como en todo, siempre hay honrosas excepciones) no tienden a preocuparse más que de conseguir beneficios. Si acaso, le dan un barniz a base de colaborar un poco en algún proyecto de desarrollo, para que parezca que ayudan a los demás. Pero, en la realidad, en la empresa se utiliza a los trabajadores Sigue leyendo

No juzguéis si no queréis ser juzgados

Artículo publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 112, número 2, de Febrero de 2011, bajo el título “No juzgar”.

No juzguéis si no queréis ser juzgados


¡Cómo nos gusta juzgar a los demás! Tenemos tendencia a creernos superiores a ellos, pero de lo que no solemos darnos cuenta, yo el primero, es de que siempre juzgamos desde nuestra subjetividad, no desde la objetividad. Sólo vemos las cosas desde nuestro particular y estrecho punto de vista y no nos fijamos en la totalidad de cada situación. Y es, como mínimo, arriesgado juzgar a alguien con tan pocos datos. Si desconocemos sus problemas, sus circunstancias, lo que alberga en su corazón, no podemos saber a ciencia cierta el motivo por el que alguien actúa de una determinada manera. Por eso, como el interior del corazón sólo Dios lo conoce, sólo Él está capacitado para juzgar. Pero ¡qué frecuente es dar gratuitamente nuestro juicio sobre todo aquel que nos crucemos! Es típico hablar de los jefes de cada uno como gente que no sabe nada, por ejemplo. Y no caemos en la cuenta de que es imposible conocer a la perfección los detalles de una empresa, Sigue leyendo

Bendito trabajo

Artículo escrito en febrero de 2010 y publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 112, número 5, de Mayo de 2011.

Bendito trabajo


Bendito trabajoEn la Roma clásica la percepción del trabajo era muy especial. Recordemos que se trataba de una sociedad en la que la mayoría de la gente eran esclavos y en la que unos pocos se mantenían del trabajo de los demás. El trabajo se veía precisamente como algo propio de pobres y de esclavos, mientras que los ciudadanos y los nobles no se tenían que preocupar de esas ocupaciones tan poco elevadas.

En ese clima la predicación cristiana dio como fruto una renovación que, aunque al principio no parecía más que algo de unos pocos locos, llegó a revolucionar el mundo. Tras el edicto de Milán, cuando las persecuciones oficiales cesaron, quienes habían huido al desierto regresaron a la ciudad. Pero lo que encontraron no les gustó demasiado, se encontraron con una sociedad en decadencia que lo único que les ofrecía era tentación. Y, precisamente porque querían vivir su fe, volvieron al desierto. De esta manera nació el anacoretismo. Con el tiempo, el anacoretismo dio lugar al cenobitismo y a Sigue leyendo