La asignación tributaria

Este artículo fue publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 110, número 5, de Mayo de 2009.

La asignación tributaria
Una vez más, como todos los años, llega el momento en el que buena parte de los españoles veremos cómo nuestro bolsillo se queda más vacío para engordar las arcas del Estado. En lo que a mí respecta, y por motivos que desconozco aún, sin ser rico ni tener grandes ingresos, ni siquiera una casa propia, me veo obligado a compartir mi humilde sueldo con Hacienda una vez más por segundo año consecutivo. De hecho, más de la mitad de un sueldo se me llevarán. No es demasiado grave, el año pasado fue toda la paga extra y todavía tuve que poner. Sinceramente, no entiendo cómo puede ser que, cuando se está recaudando por cada compra, por cada sueldo cobrado, casi hasta por cada respiración que se hace, todavía se haga una derrama una vez al año.

 

Pero, dejando aparte lo poco que me gusta que me quiten a la fuerza un dinero que es mío, o al menos eso se suponía, hay algo que me gusta todavía menos. El tener que colaborar Sigue leyendo

Pan y circo

Este artículo fue publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 108, número 10, de Noviembre de 2007. Está sacado de mi libro La Escala de la Felicidad.

Pan y circo

Decían los romanos que la forma de mantener al pueblo contento con su gobierno era darles pan y circo. Y, obviamente, estaban en lo cierto. Mientras el ciudadano de a pie tenga algo que llevarse a la boca y alguna distracción de su vida habitual, normalmente no protestará.

De hecho, este principio de pan y circo es una buena base para la manipulación. Y es que mientras el pueblo esté entretenido no reparará en el resto de cosas que haga el gobierno en cuestión. Lo valorará únicamente por su visión parcial, en la cual se preocupa de su alimentación y de que no tenga que molestarse en buscar respuestas, dándole medios suficientes para divertirse, sin necesidad de tener que encarar el mundo real. Puede haber alguna protesta esporádica, pero suelen pasarse sin mayor trascendencia. Podemos ver como ejemplo esa oportuna manía de aprobar leyes polémicas coincidiendo con la temporada de vacaciones, cuando mucha menos gente hará caso a las acciones

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