No tienen ni idea de lo que es el matrimonio

¿Qué es el matrimonio?Esta semana he tenido el privilegio de poder celebrar un año más junto a mi mujer y e hijos nuestro aniversario de boda. Una celebración muy sencilla, sí, pero con el sabor del agradecimiento a Dios por estos años. Unos años en los que hemos tenido momentos buenos y momentos no tan buenos, pero que se han ido solucionando sin dejar espacio a la rendición.

Hoy por hoy, pocos deciden casarse. Muy pocos. Y de los que lo hacen, me temo que muchos van con la idea de que es algo que se puede deshacer a voluntad. Como si pulsar “Ctrl. Z” sirviera también para la vida.

De hecho, me parece que mi mujer y yo formamos parte de una orgullosa minoría, ahora que lo pienso.

Pero ¿cuál es el motivo de ese rechazo al matrimonio? Porque de la misma forma lo rechaza el que no lo quiere como el que lo quiere tan descafeinado que espera poder romperlo a las primeras de cambio.

¿Quizá invoquen a la libertad? Si es así, es una mentira. Más bien al contrario, me da la sensación de que se trata de miedo a la libertad. Porque la libertad implica Sigue leyendo

Soy un fracasado, no le importo a nadie

FénixQuizá hayas tenido la tentación de pensar así en algún momento de tu vida. Te entiendo. Yo también. Tal vez esos pensamientos se repiten con frecuencia. Tal vez sean esporádicos pero intensos.

Ves que lo que haces, lo que dices, no tiene relevancia alguna. Que lo que tú haces está siempre equivocado, pero si lo hace el de al lado es lo correcto. Que tu opinión no tiene ningún valor. A veces estás rodeado de gente, incluso te saludan, te dan palmaditas en la espalda, te ríen las gracias, se sacan fotos contigo. Pero te sientes solo. Sientes que todo lo que hagas está condenado al fracaso porque lo has visto ya, porque ha sido así en tantas y tantas ocasiones que ya ni las puedes contar.

Te sientes fracasado. Como si tu vida no tuviera ningún sentido. Como si no importaras, ni tú ni lo que hagas. Eso sí, cuando alguien quiere algo de ti, no tiene problema en exigírtelo. Lo cual no hace más que añadir dolor.

Quizá también has sufrido o sufres la falta de amistades verdaderas. Quizá alguien que era casi como un hermano para ti te demostró que no, … Sigue leyendo

No somos inmortales

ReconciliaciónHay veces en la vida en las que sufres una sacudida tal que parece que todo se va a desmoronar. Hay momentos en los que recibes la peor de las noticias: la muerte de alguien cercano. Y siempre es de improviso. Da igual que haya sido por algún accidente o por una larga enfermedad, nunca te lo esperas.

Y, por eso, a veces dejamos cosas a medias, asuntos sin resolver, palabras sin decir, abrazos sin dar.

El hecho es que tenemos la tendencia a vivir como si fueramos inmortales. No solo tú o yo, sino todo aquel con el que nos relacionamos. Vivimos en la seguridad, absurda seguridad, de que habrá un mañana. De que podrás volver a hablar con esa persona. De que siempre podrás acudir a ella.

Pero la realidad es dura: puede que no haya un mañana para ti, para mí, para esa persona a la que has herido, para esa persona a la que no la dices todo lo que deberías que la quieres.

Y es que ciertas cosas tendemos a dejarlas para más tarde. Total, mañana le vuelvo a ver, ¿verdad? O, si no, al día siguiente. Pero tenemos que aprender … Sigue leyendo

El sentido de la mortificación cristiana

Mortificación cristianaComo en cada nueva Cuaresma, surgen voces (incluso de supuestos católicos) diciendo lo absurdo que es el ayuno, la penitencia, la mortificación en general. Curiosamente, las dietas o el machacarse en el gimnasio no se cuentan entre las mortificaciones absurdas. Pero bueno, ya se sabe cómo son estas cosas.

Hay por ahí quien piensa que es que la Iglesia tiene una guerra contra el cuerpo. Como si la Iglesia creyera que el cuerpo es algo malo. Y resulta que no es así en absoluto. Eso es propio de los gnósticos, no de los cristianos. Para mí fue muy triste una discusión que mantuve con alguien que se mostraba como católico y que se empeñaba en que el cuerpo no es más que una cárcel, saltándose alegremente el Magisterio y dando como “argumentos” citas de san Agustín mal entendidas y sacadas de contexto. Y no, el hombre es un alma encarnada. El cuerpo no es una máquina dirigida por el alma, sino que somos una unidad. De lo contrario, no creeríamos en la resurrección de la carne, ¿no? Nos quedaríamos contentos con que el alma pululara ella sola, incorpórea. Sin embargo, esa no es la doctrina católica. … Sigue leyendo

La Epifanía del Señor

Epifanía del SeñorHoy hemos celebrado la Epifanía del Señor. Epifanía es una de esas palabras que vienen del griego y que todos los años por estas fechas se nos recuerda lo que quiere decir. Y cuyo significado tendemos a olvidar rápidamente, al menos en parte.

Epifanía significa manifestación. Se trata de la manifestación del Señor a todos los pueblos de la Tierra. Jesús había nacido como judío, como el Mesías de Israel. Pero quiere dejar claro desde el principio que no ha venido sólo por ellos, sino que está aquí para todos. Y se manifiesta a los Reyes en representación de los pueblos gentiles. Reyes que le reconocen y le ofrecen regalos como verdadero Dios, verdadero Rey y verdadero Hombre.

Pero no es la única vez que Dios se manifiesta. Toda la historia de la salvación es la historia de la manifestación de Dios a los hombres para su salvación. Porque no podemos olvidar el motivo por el que ocurre esta Epifanía (lo hemos leído en la primera lectura): “Pues mira cómo la oscuridad cubre la tierra, y espesa nube a los pueblos, mas sobre ti amanece Yahvé y su gloria sobre ti aparece.” (Is 60, 2). … Sigue leyendo

¿Sacrificarme por otro?

«No hay amor más grande que dar la vida por los amigos» Jn 15, 13

¿Sacrificarme por otro?Hace tiempo surgió en una charla en el trabajo (ahora mismo no recuerdo el motivo) el tema de sacrificarse por otra persona. En ese momento, uno de los contertulios afirmó algo que parecía la muestra de cómo se ve en la actualidad, en este mundo tan «civilizado», el sacrificio: «¿Por qué me iba a sacrificar por alguien que no se merece vivir ni más ni menos que yo? Si fuera para salvar a mucha gente, todavía».

¿Por qué me voy a sacrificar por otro? No lo merece más que yo. Total, sólo es uno más. Una forma lógica de razonar para una mentalidad que piensa en términos económicos, materialistas. Si el cambio fuera uno por cien, quizá tuviera sentido. Salvar a uno sólo, no.

El problema está en que, por ejemplo, en una familia normal, los padres se sacrifican por los hijos. Morirían por ellos. Incluso si sólo es un hijo, tanto el padre como la madre estarían dispuestos a dar su vida por él. Dos por uno. Nótese que hablo de una familia normal, una familia en la … Sigue leyendo

La humildad de José

La humildad de JoséNo se le suele hacer mucho caso. Pero tuvo un papel vital en la historia de la salvación. Hablo de José, padre (adoptivo) de Jesús. Pongo adoptivo entre paréntesis porque, aun siéndolo, seguro que para Jesús era ya no un padre, sino un padrazo. En ningún caso se ve a Jesús renegar de ser “el hijo del carpintero”. ¿Por qué habría de hacerlo? Seguro que se sentía plenamente orgulloso del padre adoptivo que le había buscado su Padre. Un hombre justo, que ni siquiera en la sospecha y en la dificultad quiso causar ningún daño. Más bien al contrario, escuchaba silenciosamente la voz de Dios y la cumplía sin rechistar. Cuidó de su esposa, María, y de Jesús como el mejor de los maridos y de los padres. Sin hacer ningún ruido. Trabajó de sol a sol para poder llevar comida a su casa. Enseñó a Jesús el valor del trabajo, de la familia, de cumplir con las obligaciones.

Jesús seguro que se fijaba atentamente mientras su padre, con su vida entregada a su familia, se iba desgastando poco a poco para sacarlos adelante. Seguro que mucho de lo que aprendió de José le ayudó también en su momento … Sigue leyendo

Pequeños pasos para cambiar el mundo

Pequeños pasos para cambiar el mundo¿Quién no ha soñado alguna vez con cambiar el mundo? Ante una injusticia, ante la constatación de cómo el mal parece avanzar a pasos agigantados, ante un desengaño… Quizá no todo el mundo, sino nuestra parcela particular. El trabajo, el colegio, tu país, tu ciudad… ¡A mí también me gustaría cambiar muchas cosas!

Se trata de una pretensión que, si no dejamos que se empañe de egoísmo, puede ser muy justa. Porque este cambio debe ser por amor, por conseguir un mundo mejor, no para conseguir un mundo a imagen y semejanza de nuestras ambiciones.

El tema es cómo lograr tal objetivo.

A veces se puede pensar que la única forma de cambiar el mundo es echarlo abajo todo para reedificarlo de nuevo. Sin embargo, creo que todos coincidiremos en que eso sólo es posible en contadas ocasiones, en ámbitos relativamente pequeños, y de mano de gente muy especial. Además, estos cambios tienen la tendencia a no arraigar, al ser un cambio demasiado radical.

Sin embargo, hay una forma de cambiar el mundo en la que todos podemos contribuir. Es lenta, pero los resultados son más duraderos, porque van calando en el interior de la gente poco … Sigue leyendo

¿Y mi tiempo?

“…y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.” Liturgia del matrimonio.

¿Y mi tiempo?¿Dónde está el tiempo para mis cosas? Seguro que más de uno, en algún momento de su matrimonio, ha tenido como mínimo la tentación de mirar atrás y pensar en dónde se ha ido todo ese tiempo que antes tenía y llenaba con diversas aficiones. Más aún cuando vienen los hijos y tu vida se encuentra llena de cosas que hacer a todas horas del día.

Pues la respuesta es muy sencilla: tu tiempo ya no es tuyo. Es de tu cónyuge. Sí, así de simple y así de maravilloso.

El matrimonio es la entrega total del hombre a la mujer y viceversa. ¿O no recordamos que, en la liturgia del matrimonio, decimos literalmente “me entrego a ti”? No es una frase hecha. No es un simple deseo ni una opinión. No es algo que dependa del sentimiento del momento. Es una decisión formal tomada para Sigue leyendo

El escritor católico y su responsabilidad ante la nueva evangelización

El escritor católico y su responsabilidad ante la nueva evangelizaciónEl escritor católico (o el católico que escribe, que viene a ser lo mismo), por lo que implica ese ser católico, tiene una muy seria responsabilidad ante la nueva evangelización.

Antes de continuar, quiero dejar claro que yo entiendo por nueva evangelización volver a la primera evangelización. Esto, que parece una especie de juego de palabras, a lo que se refiere es a que pienso que debemos volver a lo de siempre: a ser coherentes. A dejar que todos los aspectos de nuestra vida estén impregnados por nuestra fe. Conocer la fe, vivir la fe, proclamar la fe.

Volviendo al tema que nos ocupa, nos encontramos con que el escritor católico, en el acto de escribir, también estará influido por esa fe. Y eso es una gran responsabilidad de la que no debemos intentar evadirnos.

Cuando uno escribe un ensayo o un texto piadoso, es fácil. Pero ¿esto es transmisible a, por ejemplo, la fantasía o la ciencia ficción?

Sin duda, así es y así debe ser.

Podemos, con nuestros textos, luchar por la creación de un mundo mejor. Mostrar las maravillas del ya existente, denunciar el mal. Tenemos un gran poder en nuestras … Sigue leyendo

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