La fiesta de Todos los Santos

Mañana celebraremos la fiesta de Todos los Santos. Y no, no voy a hacer especial referencia a esa horterada de Halloween. Es una costumbre importada tan lamentable y patética que da grima. Pero bueno, esto es España. Sólo hay que ver los resultados de las Elecciones Europeas para entender muchas cosas.

La fiesta de Todos los Santos tendría que ser un motivo de verdadera alegría y contemplación. Se trata, nada menos, que de la celebración de esa inmensa multitud que nadie puede contar y que está en la presencia de Dios. Cara a cara con Él. Santos canonizados o anónimos, da igual. Para Dios, el mismo valor tienen.

Si todos los santos existentes fueran sólo los canonizados, algo habría fallado de manera estrepitosa en el plan de salvación de Dios. Pero no es así en absoluto. Y eso debe alimentar nuestra esperanza, porque todas esas personas no eran mejores que cualquiera de nosotros.

Todos los santos tienen un pasado. Todos los santos han sido pecadores. Mirad, por ejemplo, a San Agustín de Hipona. O a San Ignacio de Loyola. No fueron seres perfectos, creados como estatuas de mármol puro. Eran sujetos como tú o como yo. … Sigue leyendo

Si conocieran a la Iglesia…

Hace poco, comiendo en mi lugar de trabajo, tuve la oportunidad de oír parte de una conversación que tenía lugar en una mesa relativamente cercana.

La verdad es que no quedaba más remedio, porque la que llevaba la voz cantante no era muy discreta que digamos. Así que me sacó de mis propias disquisiciones mentales para escuchar todo un catálogo de tópicos que repetía con el convencimiento con el que un loro repite las palabras que le han enseñado a decir. Que si los curas son pederastas e invertidos (sic), que si la Iglesia dice tal o cual cosa sobre la homosexualidad… Vamos, un clásico.

Lo más sorprendente es que estaba convencido de que esas opiniones me iban a enfadar o irritar. Pero, en su lugar, me invadió la pena.

Pena por la cantidad de loros que se limitan a repetir lo que los “creadores de opinión” les sirven en bandeja, sin pensar en que pueden estar equivocados o, directamente, que pueden estar siendo manipulados sin ningún pudor ni oposición.

Pero, especialmente, pena porque no conocen la doctrina de la Iglesia. La de verdad, no la versión que organizan otros. Pena porque se han cerrado a … Sigue leyendo

Inmadurez egoísta

Seguro que no soy el único que lo ha vivido o lo ha visto: estás en el confesionario, abriéndote al perdón de Dios, recibiendo consejo o, sencillamente, pidiéndole al sacerdote que rece por ti, y una señora (lo siento, pero siempre suele ser alguna señora) decide que ya llevas demasiado tiempo y empieza a aporrear la puerta o, incluso, la abre.

Es la misma mentalidad que subyace en la manía de hacer la misa lo más corta posible. Y, por supuesto, ya que hay que ir, que sea entretenido. Como el sacerdote tenga la osadía de alargarse un poco en la homilía o tenga un tono de voz un poco monótono, ya la hemos liado.

Parece como si la impaciencia se hubiera adueñado de nosotros en momentos en los que uno debería más bien maravillarse del milagro que es la misa o prepararse concienzudamente para una buena confesión. Son sólo dos ejemplos, pero creo que es fácil extrapolar a otras situaciones.

Inmadurez. Esa es la palabra clave. Da igual la edad del sujeto, esa forma de actuar revela inmadurez. No es capaz de entender que no es el centro del Universo, que unas veces uno tarda más … Sigue leyendo

San José Obrero

Hoy celebramos san José Obrero y no me he querido resistir a escribir unas palabras sobre él.

Una de las cosas que más me llaman la atención es que alguien que casi podríamos decir que es un “personaje secundario” en los Evangelios tenga en realidad tanta importancia. En los Evangelios casi ni se le menciona (lo que lleva a una sorpresa aún mayor cuando uno se entera de que sobre él se han escrito mares de páginas). No se recoge ni una sola de sus palabras. Pero lo que sí se recoge es más importante que todo eso. Por una parte, se dice que es un hombre justo. Y, por otra, se añade hasta qué punto se fiaba de Dios. No dudó en cumplir los encargos que Dios le hacía por medio de sus ángeles. Ni una pregunta, ni un comentario. Nada. Calla y obedece.

La Virgen María es la Llena de Gracia. Pero José, aun sin llegar a ese nivel, también estaba lleno de Dios. Toda su vida estaba orientada a cumplir su voluntad. No es raro que fuera elegido para hacer las veces de padre de Jesús. ¿Con quién estaría mejor?

Hace … Sigue leyendo

Le hemos dejado solo

Está solo. En el sepulcro, la piedra encierra su cuerpo ya fallecido. Ni siquiera le han podido preparar bien para el entierro. Hubo que preparar los perfumes y ungüentos a toda prisa, porque empezaba el sábado. Y allí, se ha quedado, solo.

Pero lleva solo toda la Pasión. Aunque no lo pareciera en ocasiones. Él fue traicionado, vendido por uno de sus amigos. Él vio la desbandada de quienes aseguraban serle fiel hasta el final. Rodeado de soldados pero solo, le llevaron a juicio. Un juicio injusto, en el que un cobarde que podía haberle ayudado le dejó solo y humillado.

Él solo aguantó tus latigazos. Aguantó tus insultos, tus humillaciones. Cogió la Cruz y se abrazó a ella, sabiendo que esa iba a ser su única compañía real. Nadie le podía acompañar a donde iba ahora. Por mucho que algunos, como su Madre, quisieran.

Él sufrió los clavos taladrándole las manos y los pies. La asfixia de mantenerse en una Cruz. Débil, destrozado. Aún pudo regalarnos, a cambio de nuestros desprecios, a su Madre. Pero … Sigue leyendo

Inmersos en la Semana Santa

Ya estamos inmersos en la Semana Santa. Una semana en la que se agolpan los principales hitos de la vida de Jesucristo y, por tanto, el tiempo más fuerte del año desde el punto de vista espiritual.

Es importante tener en cuenta que este no debe verse como un tiempo de vacaciones, sino de encuentro especial con el Señor. De revivir y actualizar estos acontecimientos que configuran nuestra fe.

Hace unos días, observábamos, vivíamos cómo Jesús entraba en Jerusalén. La gente alfombraba con ramos su camino. Gente como tú y como yo. Y gente, como tú y como yo, que dentro de unos días dirán: “¡Crucifícale!”.

En su entrada iba acompañado por sus discípulos. Incluido Tomás, quien dijo en su momento “vayamos también nosotros a morir con él”. Y Pedro, que afirmaba que jamás le negaría. ¡Qué fácil es estar junto a Él cuando todo va bien! De ellos, ¿cuántos se mantuvieron al pie de la Cruz? Tan sólo Juan, el discípulo amado. El más joven de todos ellos. ¿Dónde fueron los demás? ¿Dónde estamos nosotros cuando le insultan, le golpean o se burlan de Él? ¿Le acompañaríamos hasta la Cruz o nos quedaríamos por … Sigue leyendo

¿Oración larga u oración corta?

Como sabe todo el que tenga hijos, muchas veces encontrar un rato un poco extenso para la oración individual puede ser un esfuerzo titánico. Pero también es verdad que no es necesario que nos obsesionemos con ello.

No es raro tener la sensación de que, si no pasamos un rato más o menos largo rezando, no hemos rezado. ¿O no? A mí al menos sí que me pasa a veces. Y esto tiene su parte de razón. Al fin y al cabo, en el amor es vital relacionarse con la persona amada. A nadie se le ocurre que un chico y una chica puedan ser novios sin hablar nunca, sin comunicarse, sin conocerse. Eso da origen a largas charlas prácticamente por cualquier tema. Estás a gusto con la otra persona y quieres conocerla más.

Por tanto, cuando el amado es Dios, vemos también la necesidad de tratar con Él ratos largos hablando con Él, adorándole… Pero las miles de responsabilidades de cada día va haciendo que vayamos posponiendo ese momento hasta hacerlo inviable.

Pues bien, una buena posibilidad es olvidarse un poco de la cantidad y centrarse en la calidad. En hacer oración más breve, quizá más intensa, … Sigue leyendo

¡Por fin llegó la Cuaresma!

Para el mundo, la Cuaresma tiene un toque tristón. Sólo hay que ver cómo se contrapone con el Carnaval, que sería una cierta representación de la alegría según el mundo (comida, bebida, desenfreno).

Este año ha quedado aún más claro en el desfile de mi ciudad, en el que pude ver una carroza con un trono satánico seguida por otra con una custodia gigante con una calavera en el centro. Bien a las claras quedó quién es la medida de esa alegría falsa que nos ofrece el mundo.

Ante eso, la Cuaresma parece un período de sufrimiento, de tristeza. Pero no es así. Es un período de preparación para el mayor acontecimiento imaginable. Igual que cuando alguien tiene un examen se prepara, o cuando un atleta va a correr un maratón se entrena, la Cuaresma nos prepara mediante la penitencia, el ayuno y la abstinencia para encontrarnos con la Pasión y la Resurrección de nuestro Señor.

¿Tiene un toque de tristeza? Por supuesto. El Viernes Santo nos encontramos con Cristo muerto, abandonado por sus amigos, traicionado. Pero es que la cosa no acaba ahí. Ese no es el fin. Sólo es un hito, un punto al que … Sigue leyendo

Discernimiento

Podríamos decir que el discernimiento es el proceso por el cual uno decide qué camino tomar, qué hacer en un momento dado. ¿Cuál es mi vocación? ¿Debería aceptar ese trabajo?

No es un proceso fácil. Al menos, no necesariamente. San Ignacio de Loyola hizo discernimiento durante más de un mes para decidir si las casas de la Compañía de Jesús tendrían rentas o no. Y hablamos de un maestro de espiritualidad de primer orden.

Está claro que un católico siempre busca elegir según la voluntad de Dios. Eso tiene una serie de implicaciones, la primera de las cuales es que no se puede elegir entre algo bueno y algo malo. Eso es absurdo. Tenemos que elegir siempre el bien. O, como mínimo, lo indiferente. Pero nunca lo malo.

Pero también implica tener una cierta relación con Dios. Tratarle. Conocer cómo el Espíritu actúa en el alma, y también cómo lo hace “el enemigo de natura humana”. Y eso lleva tiempo, como lleva tiempo para dos enamorados conocerse. Tratarse todos los días, hablar, adorar…

Hay quien tiene la capacidad de discernimiento de una ameba: lo que me gusta lo interpreto como si viniera del Espíritu Santo … Sigue leyendo

Warrior (y II)

Una vez más, aviso de que a continuación hablaré de la trama de esta, en mi opinión, sensacional película. Por tanto, si no queréis que os desvele nada, mejor será que no sigáis adelante.

Desde el primer momento podemos ver que no se trata de una película de artes marciales al uso. Más bien, las artes marciales actúan como hilo conductor o catalizador de las relaciones entre los tres protagonistas principales. Pero no se regodea en la violencia ni la sangre. Las luchas están ahí para mostrar algo, para indicarnos cómo es cada uno de los dos hermanos.

También es interesante ver que, en realidad, no hay ningún “malo”. Es una historia de gente con sus problemas. Tommy, con mucho rencor y mucha rabia dentro, pero también dispuesto a hacer lo que sea para ayudar a la viuda de su compañero marine. Brendan, un padre de familia que ve que, si no hace algo, se quedarán sin casa. Paddy, un padre ex alcohólico que pegaba a su mujer, pero que ha cambiado y busca la reconciliación con sus hijos.

Es curioso que el título sea Warrior. Guerrero. En singular. ¿A cuál de ellos se referirá? Porque los Sigue leyendo