Proyectos que pronto verán la luz

Pues sí, así es. No un proyecto, sino al menos dos verán la luz este próximo año.

Hace no mucho avisaba en las redes sociales de que el proyecto GOZO pasaba a revisión doctrinal. Muy bien, ese estado ya ha sido superado. Ahora pasa a la segunda revisión. Y, después, a publicación.

Pero ¿qué es ese proyecto GOZO? Ahora ya puedo hablar de él. Se trata de un pequeño librito, muy breve, para ayudar a la interiorización de los misterios gozosos del Santo Rosario. Por supuesto, habrá libros para los demás misterios, que espero ir sacando a lo largo del año.

Apocalipsis, el día del SeñorEl segundo proyecto que saldrá en breve también lo anuncié hace muy poco en las redes sociales con el mismo cartel que pongo aquí al lado. Apocalipsis, el día del Señor es una novela que puede verse como una continuación de Llorando sangre. Sin embargo, se puede leer de forma independiente sin ningún problema.

¿De qué trata? No es difícil imaginárselo, ¿verdad? De piruletas y osos amorosos.

Es broma. En ese cartel no hay ningún indicio de osos amorosos. Hay indicios de un dragón con muy mala uva. Y es que Apocalipsis, el día del Señor tiene … Sigue leyendo

El arte, necesario en la cultura de la vida

El arte, necesario para la cultura de la vidaEl día 25 de este mismo mes de octubre de 2016, el papa Francisco envió un tuit que decía: «Hoy más que nunca tenemos necesidad de que la política y la economía se pongan al servicio de la vida.» Y sí, tenemos esa necesidad. Pero, sin ánimo de enmendarle la plana, al retuitearlo añadí algo más, algo que me parece importantísimo: «Y el arte. Sólo con política y economía no se va a ganar esta batalla. Hace falta mostrar la belleza de la vida. De toda vida.»

La política y la economía son dos ámbitos muy importantes, es cierto. Pero no podemos olvidar que esos ámbitos son lo que son porque queremos que lo sean. Así, sin tapujos. Queremos que lo sean. De lo contrario, ¿cómo se explicaría que un absurdo como la ideología de género vaya ganando posiciones tan rápido? ¿O que todos los partidos que están en el Parlamento tengan los mismos valores (por llamarlo de alguna manera) respecto a algo tan importante como la vida, por seguir con el ejemplo del … Sigue leyendo

Para tener éxito, aplaude lo que todos aplauden

Aplaude lo que todos aplauden y serás uno más del grupo.

Para tener éxito aplaude lo que todos aplaudenEscuchando un cierto podcast sobre literatura, los comentarios del autor sobre lo que era más compartido en las redes sociales reflejaban claramente el panorama actual. Y que se resume en la frase anterior: aplaude lo que todos aplauden. Di lo que todos digan. Haz lo que todos hagan. Sé uniforme. No sobresalgas. En definitiva, sé lo que quieren que seas.

Es triste ver que un escritor, que tiene el poder de inventar mundos, acepta algo así. Es triste ver un poder como ese servir sólo para la alabanza al status dominante. Y más triste aún que no sólo se arrodille de esa manera sino que, además, lo recomiende.

La verdad es que da que pensar. Si nos fijamos en el mundo de la cultura (o, quizá, mejor habría que decir de los culturetas), parece que está todo formado por el mismo molde. La gran mayoría de escritores, actores, músicos, etc. parece que han salido del mismo molde, al menos en España. Misma ideología, mismo pensamiento. Pocos se salen del guión. Y … Sigue leyendo

En la intimidad con el escritor

En la intimidad con el escritorEn una entrada anterior dejaba caer que la escritura es una forma de comunicación diferida entre el escritor y el lector. Pero no entraba en un detalle quizá sobrecogedor: el acto de leer es un acto de una tremenda, fantástica y, por qué no decirlo, liberadora intimidad con el escritor.

¿Cómo no iba a serlo? Durante horas, en ocasiones muchas horas, el lector desconecta de su realidad para introducirse de lleno en la realidad subcreada por el autor. Todo ese tiempo, el lector vive en la cabeza del autor, por decirlo de alguna manera. Esto es liberador. ¿A nadie más que a mí le ha ocurrido tener un día malo, pero malo malo, y que el acto de ponerse a leer un libro te saque de raíz de tus problemas, haciéndote desconectar de ellos para luego volver con mejor actitud? Porque a mí sí me ha pasado. Con no poca frecuencia.

El escritor te presta un mundo en el que perderte durante un tiempo y eso lo hace liberador, pero es tan íntimo como entrar en el pensamiento de otra persona y darse un paseo por él. Un paseo en el que le das un cheque en blanco … Sigue leyendo

El escritor católico como subcreador

El escritor católico como subcreadorFue Tolkien quien acuñó la idea del trabajo del escritor como subcreación. De hecho, es algo que él mismo se tomó muy en serio. Es de sobra conocido el nivel de detalle que otorgó a su mundo, la Tierra Media. Una mitología propia y bien desarrollada, idiomas con sus reglas ortográficas y gramaticales, una historia, una cosmogonía…

Sólo hay un Creador, y ese es Dios. Él es el único que crea, hablando con propiedad. Pero los escritores podemos subcrear mundos. Es decir, dentro de este mundo creado por Dios, crear otros mundos con sus propias reglas, sus propias características, sus propios habitantes… Universos enteros. Es significativo observar que Dios crea por la Palabra y los escritores subcreamos con palabras. Es un paralelismo que siempre me ha maravillado. En la obra escrita cabe todo, puede ser tan simple como un breve microrrelato o una extensa obra en la que el simbolismo arquitectónico, las relaciones humanas, artes y ciencias, acontecimientos de todo tipo, tienen su cabida. Todo a partir de las palabras. Todo a partir de la Palabra.

Aunque Tolkien … Sigue leyendo

El escritor católico y su responsabilidad ante la nueva evangelización

El escritor católico y su responsabilidad ante la nueva evangelizaciónEl escritor católico (o el católico que escribe, que viene a ser lo mismo), por lo que implica ese ser católico, tiene una muy seria responsabilidad ante la nueva evangelización.

Antes de continuar, quiero dejar claro que yo entiendo por nueva evangelización volver a la primera evangelización. Esto, que parece una especie de juego de palabras, a lo que se refiere es a que pienso que debemos volver a lo de siempre: a ser coherentes. A dejar que todos los aspectos de nuestra vida estén impregnados por nuestra fe. Conocer la fe, vivir la fe, proclamar la fe.

Volviendo al tema que nos ocupa, nos encontramos con que el escritor católico, en el acto de escribir, también estará influido por esa fe. Y eso es una gran responsabilidad de la que no debemos intentar evadirnos.

Cuando uno escribe un ensayo o un texto piadoso, es fácil. Pero ¿esto es transmisible a, por ejemplo, la fantasía o la ciencia ficción?

Sin duda, así es y así debe ser.

Podemos, con nuestros textos, luchar por la creación de un mundo mejor. Mostrar las maravillas del ya existente, denunciar el mal. Tenemos un gran poder en nuestras … Sigue leyendo

Mis personajes me contaron la historia

Llorando sangreUn momento muy especial de todo el tiempo que pasé escribiendo Llorando sangre fue cuando entendí que, como escritor, no solo buscaba contar una historia. También buscaba conocerla yo mismo. Partía con un principio y con un fin, pero ninguno de ellos era totalmente inamovible. Tenía una cierta idea de lo que habría entre ambos extremos. Pero mucho de lo que pensaba que iba a ocurrir se quedó en la cuneta. ¡Mis personajes acabaron contándome a mí la historia!

Esto lo he vivido también en mi segunda novela y lo estoy viviendo en la que estoy escribiendo en la actualidad. Incluso lo he vivido en un relato de fantasía que he escrito y que, para ser sincero, cuando empecé a escribirlo no tenía claro del todo a dónde me iba a llevar la historia.

Ahora bien, uno puede preguntarse (y más de una vez me lo han preguntado): ¿cómo puede ser que los personajes te hablen? No es mala pregunta.

No, no se trata de ningún problema psicológico de múltiples personalidades rondando por mi mente. Creo. Ni de que oiga las voces de las famosas musas u otras voces extrañas que me indiquen que haga cosas.

Sin embargo, el Sigue leyendo

Que las musas te encuentren trabajando

Que las musas te encuentren trabajandoEso dijo Picasso. Y no es que me apasione la obra ni la vida de ese hombre, pero en esto tengo que estar de acuerdo con él.

No es infrecuente que, al hablar de escribir, los propios escritores lo mostremos como un producto de la inspiración. Como si realmente un buen día viniera un puñado de musas a bailotear alrededor del susodicho y a susurrarle lo siguiente que tiene que ir escribiendo.

Bien, esto a veces sucede. No lo de las musas bailoteando, sino lo de que te pongas a escribir y todo salga totalmente fluido, como si realmente todo ya estuviera escrito y te lo estuvieran dictando. Hay que reconocer que da gusto que esto ocurra. También hay que reconocer que no tiene por qué ser lo más frecuente.

Baudelaire dijo que “la inspiración es trabajar todos los días“. Stephen King y Brent Weeks, entre otros muchos, coinciden en este punto. Lo más importante es escribir todos los días. Sea lo que sea, pero escribir. A las musas, por lo general, hay que echarlas una manita. O, al menos, hay que dejarlas claro que, si quieren venir, estarás ahí, delante del ordenador, tecleando. Si quieren … Sigue leyendo

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