Daños indirectos

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Los niños también sufrenHay veces que los padres hacen mucho daño a los hijos. Y, seguro, sin querer. No se trata de maltratadores, al menos no en el sentido estricto de la palabra. Se trata de personas imprudentes. De personas que esperan que su hijo se comporte no como es él, sino según la imagen de “hijo perfecto” que tiene el padre o la madre en cuestión.

De esta manera, se ve cómo, sin ningún pudor, tras recoger a sus hijos en el colegio, o al encontrarse paseando con otros padres, se lanzan a hablar de sus hijos como si ellos no estuvieran y en unos términos no demasiado positivos.

¿No se dan cuenta de que decirle a alguien que su propio hijo es, por ejemplo, “cobarde”, le está marcando de una forma que no conocemos? ¿No entienden que insistir en anécdotas en las que el niño sale ridiculizado le hace daño? No es una piedra, es un ser humano. Está ahí. Y, aunque parezca que no se está enterando, oye lo que dicen de él. Y que su madre hable de esa manera sobre él, o le compare saliendo mal parado con uno de sus hermanos… ¿acaso no le … Sigue leyendo

Unas vacaciones en clave cristiana

Vacaciones cristianasEsta es una época en la que es probable que cojas algunos días de vacaciones. Al fin, un poco de descanso de la rutina laboral. Quizá incluso un pequeño viaje familiar.

En este ambiente de relajación es posible que llegue la tentación de que la vida espiritual también se relaje. Sin embargo, las vacaciones son un gran momento para avanzar en la tu vida cristiana y en la de tus hijos.

En primer lugar, tienes que tener presente que el tiempo de descanso también es querido por Dios. No te sientas culpable por descansar. A veces cuesta desconectar, pero esfuérzate en hacerlo. Las vacaciones no son para trabajar, son para ti y tu familia.

Otro punto importante: no pienses en las vacaciones en un sentido egoísta. Son un tiempo idóneo para mostrar tu amor por tu familia. Dedica todo el tiempo que haga falta a tu cónyuge y a tus hijos. Juega con ellos, que sepan que estás ahí para ellos. Estrecha lazos.

Ahora bien, no se trata de una época anárquica. En vacaciones, aunque haya más relax, tiene que seguir habiendo un orden en lo que se hace. Las responsabilidades siguen siéndolo y sigue … Sigue leyendo

Aprendiendo de los hijos a perdonar

Tenemos que ser como los niños¿No te asombra la increíble capacidad que tienen los niños para “reiniciar”, para dejar atrás los conflictos puntuales que hayan podido tener?

Cuando tratas con otras personas hay algo que inevitablemente acaba llegando: el conflicto. De mayor o menor grado, desde un simple malentendido a dejar de hablar a otro. La vida en comunidad siempre tiene entre sus características el conflicto.

Es normal. Cada uno tiene su propia visión del mundo y sus propios egoísmos, que muchas veces chocan con la visión y egoísmos del de al lado. Podemos intentar minimizar las oportunidades de conflictos (es clásico lo de no hablar de fútbol, política ni religión), pero acabarán surgiendo. Si no es por esos temas, será por cómo hacer una tortilla de patatas (por poner un ejemplo). Seguro que sabes de lo que hablo.

Pues, si esto es de lo más normal, ¿cómo no va a serlo también en el contexto familiar? ¿Cómo no va a surgir de vez en cuando (o, incluso, con bastante frecuencia) algún conflicto con los hijos? Si haces bien tu papel de padre, estarás intentando guiar a tus hijos para ser la mejor versión de ellos mismos. Eso implica tomar decisiones, poner límites, … Sigue leyendo

Aprendiendo de los hijos a superarse

Aprendiendo de los hijos a superarseHay que reconocerlo: los hijos nos dan muchas valiosas lecciones. Solo hay que estar atento y ser humilde para aceptar recibir lecciones también de aquellos a quienes tenemos el derecho y la obligación de educar. De vez en cuando, conviene ponerse a la altura de los peques de la casa y ver el mundo desde esa nueva óptica.

No tengo ni idea de cuántas veces nos vemos limitados por nuestras propias ideas. Por nuestras propias fronteras. Es un poco como aquella fábula en la que un elefante había crecido desde pequeño atado a una estaca. Cuando ya creció y se convirtió en un animal enorme, fuerte e imponente, seguía atado a la misma pequeña estaca en el suelo. No le habría costado nada liberarse, pero estaba limitado a lo que había aprendido durante toda su vida: no puedes soltarte de la estaca. Así que ni lo intentaba. ¿Para qué?

¿No te has visto más de una vez en esa situación?

Y tienes ya unos cuantos años a las espaldas como para saber distinguir una estaca minúscula.

Pues imagínate un niño, sin más referencias que lo que te ve hacer a ti, lo que te oye decir … Sigue leyendo

Compra-venta de niños

Vientre de alquilerLlevamos varios días viviendo una cierta saturación de noticias y comentarios sobre algo que han venido a llamar “gestación subrogada”. La idea, no nos engañemos, es precisamente conseguir que se hable de ello. Que se hable de forma favorable. Y, por supuesto, que quienes no estamos de acuerdo parezcamos unos monstruos sin corazón, bla, bla, bla.

Para quien no sepa de qué va el tema, se supone que esta “gestación subrogada” sería una forma de conseguir que una pareja que quiera tener un hijo biológico (y, por tanto, no quieren adoptar), pero por el motivo que sea no lo puedan (o quieran) tener ellos, lo tenga a base de implantar un óvulo fecundado en otra mujer. Por supuesto, con un contrato de por medio y una compensación económica, faltaría más. Y ampliable, si es que no va a ser lo normal, a la utilización de esperma y óvulos de donantes anónimos, lo que pervierte aún más si cabe esta historia.

Hablando claro: “gestación subrogada” no es más que un eufemismo para decir “compra-venta de niños”. Así de simple. Se trata de algo que convertiría a una mujer, por lo general con pocos recursos, en poco más que Sigue leyendo

¿Sacrificarme por otro?

«No hay amor más grande que dar la vida por los amigos» Jn 15, 13

¿Sacrificarme por otro?Hace tiempo surgió en una charla en el trabajo (ahora mismo no recuerdo el motivo) el tema de sacrificarse por otra persona. En ese momento, uno de los contertulios afirmó algo que parecía la muestra de cómo se ve en la actualidad, en este mundo tan «civilizado», el sacrificio: «¿Por qué me iba a sacrificar por alguien que no se merece vivir ni más ni menos que yo? Si fuera para salvar a mucha gente, todavía».

¿Por qué me voy a sacrificar por otro? No lo merece más que yo. Total, sólo es uno más. Una forma lógica de razonar para una mentalidad que piensa en términos económicos, materialistas. Si el cambio fuera uno por cien, quizá tuviera sentido. Salvar a uno sólo, no.

El problema está en que, por ejemplo, en una familia normal, los padres se sacrifican por los hijos. Morirían por ellos. Incluso si sólo es un hijo, tanto el padre como la madre estarían dispuestos a dar su vida por él. Dos por uno. Nótese que hablo de una familia normal, una familia en la … Sigue leyendo

La humildad de José

La humildad de JoséNo se le suele hacer mucho caso. Pero tuvo un papel vital en la historia de la salvación. Hablo de José, padre (adoptivo) de Jesús. Pongo adoptivo entre paréntesis porque, aun siéndolo, seguro que para Jesús era ya no un padre, sino un padrazo. En ningún caso se ve a Jesús renegar de ser “el hijo del carpintero”. ¿Por qué habría de hacerlo? Seguro que se sentía plenamente orgulloso del padre adoptivo que le había buscado su Padre. Un hombre justo, que ni siquiera en la sospecha y en la dificultad quiso causar ningún daño. Más bien al contrario, escuchaba silenciosamente la voz de Dios y la cumplía sin rechistar. Cuidó de su esposa, María, y de Jesús como el mejor de los maridos y de los padres. Sin hacer ningún ruido. Trabajó de sol a sol para poder llevar comida a su casa. Enseñó a Jesús el valor del trabajo, de la familia, de cumplir con las obligaciones.

Jesús seguro que se fijaba atentamente mientras su padre, con su vida entregada a su familia, se iba desgastando poco a poco para sacarlos adelante. Seguro que mucho de lo que aprendió de José le ayudó también en su momento … Sigue leyendo

¿Y mi tiempo?

“…y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.” Liturgia del matrimonio.

¿Y mi tiempo?¿Dónde está el tiempo para mis cosas? Seguro que más de uno, en algún momento de su matrimonio, ha tenido como mínimo la tentación de mirar atrás y pensar en dónde se ha ido todo ese tiempo que antes tenía y llenaba con diversas aficiones. Más aún cuando vienen los hijos y tu vida se encuentra llena de cosas que hacer a todas horas del día.

Pues la respuesta es muy sencilla: tu tiempo ya no es tuyo. Es de tu cónyuge. Sí, así de simple y así de maravilloso.

El matrimonio es la entrega total del hombre a la mujer y viceversa. ¿O no recordamos que, en la liturgia del matrimonio, decimos literalmente “me entrego a ti”? No es una frase hecha. No es un simple deseo ni una opinión. No es algo que dependa del sentimiento del momento. Es una decisión formal tomada para Sigue leyendo

Un cuento para tu hijo

Un cuento para tu hijoEscribir es una experiencia única. Es una actividad que te permite crear mundos nuevos, con nuevas reglas, y explorarlos con personajes de tu invención, que tendrán su propia personalidad, a la que tendrán que ser fieles. Contar historias, maravillarte y sorprenderte con tu propio mundo.

En cierto modo, la potencia de la escritura es ilimitada. Como se suele decir, el papel todo lo soporta. Puedes relatar la última batalla de los pictos o describir la vida de los elfos como si ambas cosas estuvieran al mismo nivel. Como si ambas formaran parte de la realidad y el escritor hubiera estado viviéndolas. Y así debe ser de alguna manera.

Sin embargo, posiblemente la experiencia más enternecedora, más bonita para mí dentro de este mundo de la escritura, ha sido la de escribir un cuento para mi hijo. Un cuento muy cortito, para no aburrirle. Adecuado a la edad que tenía cuando se lo escribí.

En ese momento, confluye tanto la responsabilidad de dejar por escrito algo a tu hijo que perdure, que de alguna manera le ayude y le entretenga, como la ilusión de salir de los cuentos ya escritos para entrar en un lugar en el que … Sigue leyendo

¿De este van a tomar ideas en el colegio de mi hijo?

Hace no mucho estaba feliz. Habían admitido a mi hijo en el colegio en el que estudié yo de pequeño, el Círculo Católico de Obreros. Tengo buenos recuerdos de los profesores, en especial del padre Hernando y del padre Carlos Conde. Fieles jesuitas de los de toda la vida, de los que antes habrían muerto que permitido el avance de los ataques a la Iglesia. Grandes sacerdotes, y muy buena educación católica.

Esa felicidad se desdibujó un poco cuando vi que, al menos en la web, del colegio “Círculo Católico de Obreros” había desaparecido “Católico de Obreros”. Pero bueno, te queda el beneficio de la duda, el pensar que se tratará de hacerlo más “moderno”. Vale.

Luego, en la primera reunión con la profesora, nos habló de que, cada curso, lo dedican a un tema y que, en este curso, tocaba “educar en la solidaridad“. Bueno, en mi época no teníamos que hacer cosas de esas. La solidaridad va implícita y explícita en el catolicismo, y se supone que van a dar educación católica. Pero vale, aceptémoslo también.

Ahora bien, cuando ves que organizan una conferencia para lo de “educar en la solidaridad” … Sigue leyendo