Una reflexión en torno al bautismo

Este sábado pasado ha sido un día importante, nada menos que el día del bautizo de mi hija Esther. Nos hemos reunido familiares y amigos para dar la bienvenida a Esther a la Iglesia, para vivir el inicio de su vida como hija de Dios.

Se trata de un rito que, bien conocido, es precioso. Pleno de significado. Nosotros tuvimos la suerte de que el sacerdote, buen amigo nuestro, nos explicó cada parte con paciencia. Pero no todos tienen esa suerte, por desgracia. Es importante que el sacerdote gaste tiempo con padres y padrinos para explicarles lo mejor posible el rito y a lo que se están comprometiendo, ya que podemos decir que para buena parte de los que llevan a sus hijos a bautizar, se trata más bien de una costumbre, algo que hay que hacer. Sí, quizá se base en una cierta religiosidad difuminada. Pero si el sacerdote no les habla de los múltiples significados de lo que están haciendo y su importancia, nadie lo va a hacer. Es el momento y es el lugar.

Recuerda a la petición del Papa de que los sacerdotes no se conviertan en funcionarios. El bautizo de un … Sigue leyendo

La fiesta de Todos los Santos

Mañana celebraremos la fiesta de Todos los Santos. Y no, no voy a hacer especial referencia a esa horterada de Halloween. Es una costumbre importada tan lamentable y patética que da grima. Pero bueno, esto es España. Sólo hay que ver los resultados de las Elecciones Europeas para entender muchas cosas.

La fiesta de Todos los Santos tendría que ser un motivo de verdadera alegría y contemplación. Se trata, nada menos, que de la celebración de esa inmensa multitud que nadie puede contar y que está en la presencia de Dios. Cara a cara con Él. Santos canonizados o anónimos, da igual. Para Dios, el mismo valor tienen.

Si todos los santos existentes fueran sólo los canonizados, algo habría fallado de manera estrepitosa en el plan de salvación de Dios. Pero no es así en absoluto. Y eso debe alimentar nuestra esperanza, porque todas esas personas no eran mejores que cualquiera de nosotros.

Todos los santos tienen un pasado. Todos los santos han sido pecadores. Mirad, por ejemplo, a San Agustín de Hipona. O a San Ignacio de Loyola. No fueron seres perfectos, creados como estatuas de mármol puro. Eran sujetos como tú o como yo. … Sigue leyendo

En vasijas de barro

publicado en: Blog, Blog: fe, Blog: Iglesia | 0

Llevo una temporada en la que he vivido varias, por decirlo así, “decepciones eclesiales“. Quizá la más importante haya sido el jaleo que se ha montado con el Sínodo, con la Relatio ideologizada, las ocurrencias del cardenal Kasper y demás. Por lo menos, al final parece que la cosa se va encauzando, aunque hay que seguir rezando.

Pero ha habido otras, que puede que hayan sido las que más me han podido afectar, por ser más cercanas. Hasta llegar al punto de entender a quienes se alejan de la Iglesia no por la doctrina en sí, ni porque hayan perdido la fe, sino porque quienes debían ser, en cierto modo, modelos, demuestran no ser todo lo coherentes que debieran, o porque estos supuestos modelos se van acercando cada vez más a como piensa el mundo, o problemas similares. No me cuesta nada ponerme en su piel ahora mismo. Soy muy afortunado porque todo esto me pilla en una fase medianamente madura en mi fe, con lo que no me afecta en lo fundamental. Posiblemente, en otro caso, me dejaría llevar por la corriente, que es lo fácil.

Sin embargo, todo tiene su parte positiva. Me han ayudado … Sigue leyendo

Si conocieran a la Iglesia…

Hace poco, comiendo en mi lugar de trabajo, tuve la oportunidad de oír parte de una conversación que tenía lugar en una mesa relativamente cercana.

La verdad es que no quedaba más remedio, porque la que llevaba la voz cantante no era muy discreta que digamos. Así que me sacó de mis propias disquisiciones mentales para escuchar todo un catálogo de tópicos que repetía con el convencimiento con el que un loro repite las palabras que le han enseñado a decir. Que si los curas son pederastas e invertidos (sic), que si la Iglesia dice tal o cual cosa sobre la homosexualidad… Vamos, un clásico.

Lo más sorprendente es que estaba convencido de que esas opiniones me iban a enfadar o irritar. Pero, en su lugar, me invadió la pena.

Pena por la cantidad de loros que se limitan a repetir lo que los “creadores de opinión” les sirven en bandeja, sin pensar en que pueden estar equivocados o, directamente, que pueden estar siendo manipulados sin ningún pudor ni oposición.

Pero, especialmente, pena porque no conocen la doctrina de la Iglesia. La de verdad, no la versión que organizan otros. Pena porque se han cerrado a … Sigue leyendo

Catequesis

publicado en: Blog, Blog: fe, Blog: Iglesia | 0

Estas son fechas, como todos los años, de ir apuntando a los niños a catequesis. Pero este año, tras darle muchas vueltas, ponerlo muchas veces en oración y pedir opiniones, he decidido pedir a mi párroco que, si es posible, no cuente conmigo como catequista.

¿Por qué? No se trata de que como catequista sea especialmente desastroso (que bien pudiera ser). Ni se trata de que haya decidido abandonar la fe católica ante ideologías tan interesantes, lógicas y bien estructuradas (nótese que lo digo de forma totalmente irónica) como la ideología de género, el buenismo, etc. Se trata, sencillamente, de que, en breve, nacerá mi hija. Cuidaré de mi mujer (y ella cuidará de mí, espero), de nuestros hijos, seguiré escribiendo, seguiremos luchando por salir adelante con la fotografía y seguiré con mi trabajo habitual. Todo eso suma demasiado tiempo. Y la vida no me da para todo. Bueno, si consiguiera vivir sin dormir, sí que me daría para algo más. Pero me temo que, por el momento, aunque duermo bastante poco, hay que recortar por algún sitio. Así que, si hay suficientes catequistas, que espero que sí, este año espero “librar”. No renuncio a ser … Sigue leyendo

Inmadurez egoísta

Seguro que no soy el único que lo ha vivido o lo ha visto: estás en el confesionario, abriéndote al perdón de Dios, recibiendo consejo o, sencillamente, pidiéndole al sacerdote que rece por ti, y una señora (lo siento, pero siempre suele ser alguna señora) decide que ya llevas demasiado tiempo y empieza a aporrear la puerta o, incluso, la abre.

Es la misma mentalidad que subyace en la manía de hacer la misa lo más corta posible. Y, por supuesto, ya que hay que ir, que sea entretenido. Como el sacerdote tenga la osadía de alargarse un poco en la homilía o tenga un tono de voz un poco monótono, ya la hemos liado.

Parece como si la impaciencia se hubiera adueñado de nosotros en momentos en los que uno debería más bien maravillarse del milagro que es la misa o prepararse concienzudamente para una buena confesión. Son sólo dos ejemplos, pero creo que es fácil extrapolar a otras situaciones.

Inmadurez. Esa es la palabra clave. Da igual la edad del sujeto, esa forma de actuar revela inmadurez. No es capaz de entender que no es el centro del Universo, que unas veces uno tarda más … Sigue leyendo

Gracias a Dios, creador de la luz

En un libro de fotografía (concretamente, de retratos) que estoy leyendo, en la página de agradecimientos, aparece un texto que, hoy por hoy, podría resultar chocante: le da las gracias a “Dios, creador de la luz”. Una frase tan sencilla da para reflexionar mucho.

Seguramente no se nos ha ocurrido nunca pensar cómo sería un universo sin luz. Sin ningún tipo de luz. No me atrae absolutamente nada tal tipo de universo. En el caso de que fuera posible, que tengo serias dudas, sería un lugar frío, inhóspito, probablemente sin vida.

Gracias a la luz tomamos conciencia de lo que nos rodea. Traducimos la luz que nos llega a los ojos en distintos colores, que a su vez nos ayudan a establecer una cierta relación con el mundo externo. ¿Parece una frase complicada? Pues sólo hay que ver cómo nos fijamos en si una pieza de ropa combina con otra para darnos cuenta de la importancia de esos colores.

Pero, ¿y los ciegos? Bueno, ¿quién ha dicho que la luz se limite a lo que vemos? ¿Acaso … Sigue leyendo

San José Obrero

Hoy celebramos san José Obrero y no me he querido resistir a escribir unas palabras sobre él.

Una de las cosas que más me llaman la atención es que alguien que casi podríamos decir que es un “personaje secundario” en los Evangelios tenga en realidad tanta importancia. En los Evangelios casi ni se le menciona (lo que lleva a una sorpresa aún mayor cuando uno se entera de que sobre él se han escrito mares de páginas). No se recoge ni una sola de sus palabras. Pero lo que sí se recoge es más importante que todo eso. Por una parte, se dice que es un hombre justo. Y, por otra, se añade hasta qué punto se fiaba de Dios. No dudó en cumplir los encargos que Dios le hacía por medio de sus ángeles. Ni una pregunta, ni un comentario. Nada. Calla y obedece.

La Virgen María es la Llena de Gracia. Pero José, aun sin llegar a ese nivel, también estaba lleno de Dios. Toda su vida estaba orientada a cumplir su voluntad. No es raro que fuera elegido para hacer las veces de padre de Jesús. ¿Con quién estaría mejor?

Hace … Sigue leyendo

Le hemos dejado solo

Está solo. En el sepulcro, la piedra encierra su cuerpo ya fallecido. Ni siquiera le han podido preparar bien para el entierro. Hubo que preparar los perfumes y ungüentos a toda prisa, porque empezaba el sábado. Y allí, se ha quedado, solo.

Pero lleva solo toda la Pasión. Aunque no lo pareciera en ocasiones. Él fue traicionado, vendido por uno de sus amigos. Él vio la desbandada de quienes aseguraban serle fiel hasta el final. Rodeado de soldados pero solo, le llevaron a juicio. Un juicio injusto, en el que un cobarde que podía haberle ayudado le dejó solo y humillado.

Él solo aguantó tus latigazos. Aguantó tus insultos, tus humillaciones. Cogió la Cruz y se abrazó a ella, sabiendo que esa iba a ser su única compañía real. Nadie le podía acompañar a donde iba ahora. Por mucho que algunos, como su Madre, quisieran.

Él sufrió los clavos taladrándole las manos y los pies. La asfixia de mantenerse en una Cruz. Débil, destrozado. Aún pudo regalarnos, a cambio de nuestros desprecios, a su Madre. Pero … Sigue leyendo

Inmersos en la Semana Santa

Ya estamos inmersos en la Semana Santa. Una semana en la que se agolpan los principales hitos de la vida de Jesucristo y, por tanto, el tiempo más fuerte del año desde el punto de vista espiritual.

Es importante tener en cuenta que este no debe verse como un tiempo de vacaciones, sino de encuentro especial con el Señor. De revivir y actualizar estos acontecimientos que configuran nuestra fe.

Hace unos días, observábamos, vivíamos cómo Jesús entraba en Jerusalén. La gente alfombraba con ramos su camino. Gente como tú y como yo. Y gente, como tú y como yo, que dentro de unos días dirán: “¡Crucifícale!”.

En su entrada iba acompañado por sus discípulos. Incluido Tomás, quien dijo en su momento “vayamos también nosotros a morir con él”. Y Pedro, que afirmaba que jamás le negaría. ¡Qué fácil es estar junto a Él cuando todo va bien! De ellos, ¿cuántos se mantuvieron al pie de la Cruz? Tan sólo Juan, el discípulo amado. El más joven de todos ellos. ¿Dónde fueron los demás? ¿Dónde estamos nosotros cuando le insultan, le golpean o se burlan de Él? ¿Le acompañaríamos hasta la Cruz o nos quedaríamos por … Sigue leyendo