No somos inmortales

ReconciliaciónHay veces en la vida en las que sufres una sacudida tal que parece que todo se va a desmoronar. Hay momentos en los que recibes la peor de las noticias: la muerte de alguien cercano. Y siempre es de improviso. Da igual que haya sido por algún accidente o por una larga enfermedad, nunca te lo esperas.

Y, por eso, a veces dejamos cosas a medias, asuntos sin resolver, palabras sin decir, abrazos sin dar.

El hecho es que tenemos la tendencia a vivir como si fueramos inmortales. No solo tú o yo, sino todo aquel con el que nos relacionamos. Vivimos en la seguridad, absurda seguridad, de que habrá un mañana. De que podrás volver a hablar con esa persona. De que siempre podrás acudir a ella.

Pero la realidad es dura: puede que no haya un mañana para ti, para mí, para esa persona a la que has herido, para esa persona a la que no la dices todo lo que deberías que la quieres.

Y es que ciertas cosas tendemos a dejarlas para más tarde. Total, mañana le vuelvo a ver, ¿verdad? O, si no, al día siguiente. Pero tenemos que aprender … Sigue leyendo