Yo soy el leproso

Se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: “Si quieres, puedes limpiarme”. Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó diciendo: “Quiero, queda limpio”. La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole severamente: “No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés”. Pero, cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes“. Mc 1, 40-45.

Sacramento de la PenitenciaYo soy ese leproso. Y tú también. Cada vez que nos acercamos a Cristo en el confesionario, le mostramos nuestra pequeñez, nuestra inmundicia, y le pedimos que nos limpie. Porque no podemos hacerlo por nosotros mismos. Nuestras fuerzas no bastan para vencer al pecado. Cada una de nuestras recaídas lo demuestra. Empezamos con ganas, por supuesto. Sin embargo, los cansancios de cada día, las dificultades, las preocupaciones, hacen un caldo de cultivo idóneo para que acabemos cediendo.

Aun así, Cristo está ahí, deseoso de que volvamos “a casa”. Al igual que … Sigue leyendo

Aprendiendo de los hijos a perdonar

Tenemos que ser como los niños¿No te asombra la increíble capacidad que tienen los niños para “reiniciar”, para dejar atrás los conflictos puntuales que hayan podido tener?

Cuando tratas con otras personas hay algo que inevitablemente acaba llegando: el conflicto. De mayor o menor grado, desde un simple malentendido a dejar de hablar a otro. La vida en comunidad siempre tiene entre sus características el conflicto.

Es normal. Cada uno tiene su propia visión del mundo y sus propios egoísmos, que muchas veces chocan con la visión y egoísmos del de al lado. Podemos intentar minimizar las oportunidades de conflictos (es clásico lo de no hablar de fútbol, política ni religión), pero acabarán surgiendo. Si no es por esos temas, será por cómo hacer una tortilla de patatas (por poner un ejemplo). Seguro que sabes de lo que hablo.

Pues, si esto es de lo más normal, ¿cómo no va a serlo también en el contexto familiar? ¿Cómo no va a surgir de vez en cuando (o, incluso, con bastante frecuencia) algún conflicto con los hijos? Si haces bien tu papel de padre, estarás intentando guiar a tus hijos para ser la mejor versión de ellos mismos. Eso implica tomar decisiones, poner límites, … Sigue leyendo

Warrior (y II)

Una vez más, aviso de que a continuación hablaré de la trama de esta, en mi opinión, sensacional película. Por tanto, si no queréis que os desvele nada, mejor será que no sigáis adelante.

Desde el primer momento podemos ver que no se trata de una película de artes marciales al uso. Más bien, las artes marciales actúan como hilo conductor o catalizador de las relaciones entre los tres protagonistas principales. Pero no se regodea en la violencia ni la sangre. Las luchas están ahí para mostrar algo, para indicarnos cómo es cada uno de los dos hermanos.

También es interesante ver que, en realidad, no hay ningún “malo”. Es una historia de gente con sus problemas. Tommy, con mucho rencor y mucha rabia dentro, pero también dispuesto a hacer lo que sea para ayudar a la viuda de su compañero marine. Brendan, un padre de familia que ve que, si no hace algo, se quedarán sin casa. Paddy, un padre ex alcohólico que pegaba a su mujer, pero que ha cambiado y busca la reconciliación con sus hijos.

Es curioso que el título sea Warrior. Guerrero. En singular. ¿A cuál de ellos se referirá? Porque los Sigue leyendo

Warrior (I)

No suele ocurrir que una película de artes marciales te conmueva. Que te emocionen puede ser relativamente frecuente en las que te hablan de una historia de superación. Pero conmoverte es algo muy diferente. Y de esas es “Warrior“, de Gavin O’Connor. Quizá no hayas oído hablar de ella. Pero creo que merece la pena, incluso si no eres especialmente aficionado a las artes marciales. En esta entrada y en la siguiente hablaré un poco sobre ella. Espero que, como mínimo, haga que te pique la curiosidad.
Aviso: a continuación voy a destripar la película. Si no la has visto y no quieres que te descubra su trama, no sigas leyendo.
Esta película tiene tres grandes protagonistas: un padre y sus dos hijos. Y su relación se verá dentro del entorno de las artes marciales mixtas. Casi podríamos decir que las artes marciales mixtas son una excusa para mostrar esa relación.
  • Paddy Conlon: ex luchador, padre de Tommy y Brendan. Ex alcohólico. Pegaba a su mujer, lo que llevó a que ella y Tommy huyeran y Brendan se distanciara también de él. Ambos hijos fueron entrenados por él en las artes marciales mixtas.

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Seguimos con la Guerra de las Galaxias

Sí que es verdad que la Guerra de las Galaxias hace gala de un cierto panteísmo, con todo eso de “La Fuerza” que nos rodea. Pero eso no hace que no tenga cosas interesantes en las que nos podamos fijar.

Por cierto, si alguien no ha visto las películas y no quiere que le destripe parte de ellas, mejor que no siga leyendo. El que avisa no es traidor.

Yo diría que el protagonista absoluto de las dos trilogías es Darth Vader. Es, como ya adelanté en la anterior entrada, un personaje muy especial. No es un malo absoluto, aunque pueda parecerlo al principio, sino que se ve que tiene algo más detrás de esa máscara. Interesante detalle, por cierto, cómo mientras está en el lado oscuro permanece con la máscara puesta, pero cuando se “convierte” se la quitan. Luke, en ese momento, pasa a ver la realidad de ese hombre, con sus miserias pero también con sus grandezas.

La historia de Darth Vader, de Anakyn Skywalker, es una historia de amor. De amor y … Sigue leyendo

Despidiéndome de un amigo

El día 6 de julio de 2013 fallecía en Valladolid el padre Federico García Unquera, S.J., quien ha sido mi confesor y director espiritual durante años, hasta que, debido a la enfermedad, tuvo que ser trasladado a la casa que la Compañía tiene en Villagarcía de Campos, que tiene enfermería, para ser mejor atendido.

En la homilía de la Misa que los jesuitas celebraron ayer por su alma el sacerdote recalcó algo que, ciertamente, definía al padre Unquera: era un mediador de la misericordia divina. Pasaba horas y horas en el confesionario, siempre escuchando, siempre con buena cara, siempre ayudando, dando buenos consejos. Siempre. Incluso cuando necesitaba bastón para caminar, y lo hacía muy lentamente, él se empeñaba en ir a confesar. Aunque sus compañeros le dijeran que no estaba como para ir a confesar, él quería seguir desgastándose como mediador de la misericordia de Dios. Una anécdota que puede parecer nimia, pero que a mí me ayudó mucho fue que, un día, después de contarle mi ristra de pecados, le dije: “Pues estas son mis miserias.” Y el me respondió: “No, esas eran tus miserias.“. Quizá él me haya ayudado más que nadie a entender la … Sigue leyendo

Judas

Ayer, tras la Hora Santa, me quedé un rato para adorar al Señor en silencio. Como de costumbre, llevé mi librito con los Ejercicios Espirituales y me puse a hacer las contemplaciones por las que iba, que resultaron ser la de la Última Cena y la del Huerto. Pues bien, en la repetición de la contemplación de la Cena no paraba de venirme a la mente Judas. Mira que habría preferido fijarme en la Eucaristía o en el lavatorio de los pies. Pero no, Judas volvía insistentemente. Y me venía la idea de que, en la Cena, de alguna manera estábamos todos. Representados por esas 12 personas. Y Jesús se arrodillaba delante de cada uno de nosotros, incluyendo a Judas, y nos lavaba los pies. Jesús instauró la Eucaristía, y Judas participó de ella. Pero, ¿cómo lo hacía?

Judas no odiaba a Jesús. Pero no tenía interés en la voluntad de Dios. Ponía por delante la suya. Seguro que, al principio, estaba totalmente apasionado por Jesús. Pero, poco a poco, vio que lo que predicaba no era lo que él quería oír. Él prefería, seguramente, un Mesías guerrero. Alguien que levantara en armas a Israel contra … Sigue leyendo

Preparándose adecuadamente para la muerte

El viernes, después de ir al Registro de la Propiedad Intelectual a registrar el manuscrito de mi primera novela, decidí acercarme a confesar. Cuando llegué, había una señora por delante de mí. Me senté a su lado, para hacer el examen de conciencia mientras llegaba el sacerdote.

Pasado un rato, esta mujer me preguntó si se iluminaba la lucecilla de al lado del nombre del sacerdote en el confesionario. Había ido pocas veces y quería asegurarse de ir con quien quería ir (que, por cierto, era mi mismo confesor). Seguimos hablando un poco más, y me dijo que si yo tenía más prisa pasara antes que ella, porque ella estaba haciendo una confesión general y la llevaría más tiempo. Añadió, con una sonrisa, que se estaba preparando para cuando llegara su día.

Esto, aparte de agradecido a Dios por esta hija suya tan bien dispuesta a acercarse a Él, me dejó pensativo. ¿Cuántas veces pensamos en serio que, en cualquier momento, podemos morir? ¿Estamos realmente preparados? ¿Estamos viviendo como si fueramos a vivir para siempre o sabiendo que lo que hagamos aquí es lo que nos marcará nuestro destino eterno?

No debemos tener miedo a meditar sobre la muerteSigue leyendo

La más hermosa parábola cinematográfica sobre el perdón

Esta es la que yo creo que es la más hermosa parábola cinematográfica sobre el perdón. Pertenece a la película “La Misión“. Alguien que, en justicia, debería ser ejecutado, es perdonado. En ese momento, el que perdona arroja por un barranco el lastre que lleva el reo y que le impedía avanzar con libertad.

¿No os recuerda al perdón que Dios ofrece cada día en la Confesión?

Citas del Youcat (VI)

El verdadero efecto de la Eucaristía es la transformación del hombre en Dios.” Santo Tomás de Aquino.
Tenemos mucho trabajo. Nuestros hospitales y nuestras casas de moribundos están llenas en todas partes. Cuando comenzamos a tener la adoración diaria, nuestro amor a Cristo se volvió más íntimo; nuestro amor mutuo, más comprensivo; nuestro amor a los pobres, más misericordioso, y el número de las vocaciones se ha duplicado.” Beata Teresa de Calcuta.
Algunos santos se han calificado a sí mismos de grandes criminales, porque contemplaban a Dios, se miraban a sí mismos, y veían la diferencia.” Beata Teresa de Calcuta.
El arrepentimiento brota del conocimiento de la verdad.” Thomas Stearns Eliot.
Después de una caída, ¡hay que levantarse inmediatamente de nuevo! No hay que dejar ni un  momento el pecado en el corazón.” San Juan María Vianney.
Un signo del arrepentimiento sincero es alejar la ocasión.” San Bernardo de Claraval.
No se debe confundir con la confesión la franqueza con un hermano. La confesión se hace ante el Señor del cielo y tierra en presencia de un hombre, que tiene este mandato.” … Sigue leyendo