El relativismo hace mella en la Compañía de Jesús

Leo en el diario El Mundo del 7 de Diciembre lo siguiente:

Un catedrático jesuita, a favor del preservativo

Juan Masiá: “Se puede usar como anticonceptivo para evitar embarazos no deseados y abortos”

Es jesuita, director de la cátedra de Bioética de la Universidad Pontificia de Comillas y apoya el preservativo, el uso de embriones sobrantes de técnicas de fecundación in vitro y la clonación con fin terapéutico. En su libro Tertulias de Bioética. Manejar la vida, cuidar a las personas (Sal Terrae), Juan Masiá Clavel dice que “se puede usar el preservativo no sólo como prevención de un contagio, sino como anticonceptivo corriente, para evitar un embarazo no deseado y el consiguiente aborto”.

Y sigue: “Este tema no es cuestión de fe, ni moral, ni pecado. Es sólo sentido común, responsabilidad y buen humor. Hace mucho tiempo que la teología moral seria ha superado ese falso problema”.

Consciente de que va contra la doctrina de la Iglesia, dice que “a veces, hay que disentir en la Iglesia, no de la Iglesia, por fidelidad hacia la misma Iglesia”.

Fiel al Concilio Vaticano II, señala que “la concepción no es un instante, sino un proceso. Al final de la octava … Sigue leyendo

Desprecio activo

Tengo que dar mi pésame a los catalanes por tener que aguantar en los medios a gente como la que no duda en decir en su periódico que “la Iglesia merece desprecio activo” por utilizar su derecho a la libertad de expresión. Se puede leer la noticia, entre otros muchos sitios, en Libertad Digital. Semejante muestra de “fascismo activo” es la que hace a la gente perder la confianza en quienes dicen representarlos. Sin embargo, en el Evangelio de este día 1 de Noviembre, hemos podido oír algo muy interesante perfectamente aplicable a este caso: Las bienaventuranzas. He aquí el texto.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5, 1-12a)

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles:

«Dichosos los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.

Dichosos los que lloran,
porque ellos serán consolados.

Dichosos los sufridos,
porque ellos heredarán la tierra.

Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos quedarán saciados.

Dichosos los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.

Dichosos los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.… Sigue leyendo