En la intimidad con el escritor

En la intimidad con el escritorEn una entrada anterior dejaba caer que la escritura es una forma de comunicación diferida entre el escritor y el lector. Pero no entraba en un detalle quizá sobrecogedor: el acto de leer es un acto de una tremenda, fantástica y, por qué no decirlo, liberadora intimidad con el escritor.

¿Cómo no iba a serlo? Durante horas, en ocasiones muchas horas, el lector desconecta de su realidad para introducirse de lleno en la realidad subcreada por el autor. Todo ese tiempo, el lector vive en la cabeza del autor, por decirlo de alguna manera. Esto es liberador. ¿A nadie más que a mí le ha ocurrido tener un día malo, pero malo malo, y que el acto de ponerse a leer un libro te saque de raíz de tus problemas, haciéndote desconectar de ellos para luego volver con mejor actitud? Porque a mí sí me ha pasado. Con no poca frecuencia.

El escritor te presta un mundo en el que perderte durante un tiempo y eso lo hace liberador, pero es tan íntimo como entrar en el pensamiento de otra persona y darse un paseo por él. Un paseo en el que le das un cheque en blanco … Sigue leyendo

El escritor católico como subcreador

El escritor católico como subcreadorFue Tolkien quien acuñó la idea del trabajo del escritor como subcreación. De hecho, es algo que él mismo se tomó muy en serio. Es de sobra conocido el nivel de detalle que otorgó a su mundo, la Tierra Media. Una mitología propia y bien desarrollada, idiomas con sus reglas ortográficas y gramaticales, una historia, una cosmogonía…

Sólo hay un Creador, y ese es Dios. Él es el único que crea, hablando con propiedad. Pero los escritores podemos subcrear mundos. Es decir, dentro de este mundo creado por Dios, crear otros mundos con sus propias reglas, sus propias características, sus propios habitantes… Universos enteros. Es significativo observar que Dios crea por la Palabra y los escritores subcreamos con palabras. Es un paralelismo que siempre me ha maravillado. En la obra escrita cabe todo, puede ser tan simple como un breve microrrelato o una extensa obra en la que el simbolismo arquitectónico, las relaciones humanas, artes y ciencias, acontecimientos de todo tipo, tienen su cabida. Todo a partir de las palabras. Todo a partir de la Palabra.

Aunque Tolkien … Sigue leyendo

Los cristianos no tenemos derecho a desanimarnos

«Ánimo, soy yo, no tengáis miedo». Mc 6, 50

Los cristianos no tenemos derecho a desanimarnosAlgo que procuro tener siempre presente son estas palabras de mi primer director espiritual (fallecido en 2013): «los cristianos no tenemos derecho a desanimarnos».

Hay veces en las que nos miramos y miramos alrededor y sentimos la tentación de echarlo todo por la borda. Nos empeñamos en ser cada vez mejores, pero tendemos a caer siempre en las mismas piedras. En cada confesión hacemos propósito de enmienda, pero sabemos que somos débiles y que es casi seguro que volveremos a caer. Vemos que ser un católico comprometido hoy en día es casi una actividad de riesgo. Sabes que vas a estar señalado, que vas a ser insultado. Y, según el ambiente en el que estés, puedes ser atacado físicamente además de verbalmente. De hecho, la sociedad está cada día más alejada ya no del cristianismo, sino de los valores más elementales. Puede dar la impresión de que la lucha contra todo esto no tiene sentido.

Hace unos dos mil años, el mundo no estaba mucho mejor. Y, sin embargo, Dios dio el todo por el todo y se encarnó, uniendo lo humano y lo divino … Sigue leyendo

La humildad de José

La humildad de JoséNo se le suele hacer mucho caso. Pero tuvo un papel vital en la historia de la salvación. Hablo de José, padre (adoptivo) de Jesús. Pongo adoptivo entre paréntesis porque, aun siéndolo, seguro que para Jesús era ya no un padre, sino un padrazo. En ningún caso se ve a Jesús renegar de ser “el hijo del carpintero”. ¿Por qué habría de hacerlo? Seguro que se sentía plenamente orgulloso del padre adoptivo que le había buscado su Padre. Un hombre justo, que ni siquiera en la sospecha y en la dificultad quiso causar ningún daño. Más bien al contrario, escuchaba silenciosamente la voz de Dios y la cumplía sin rechistar. Cuidó de su esposa, María, y de Jesús como el mejor de los maridos y de los padres. Sin hacer ningún ruido. Trabajó de sol a sol para poder llevar comida a su casa. Enseñó a Jesús el valor del trabajo, de la familia, de cumplir con las obligaciones.

Jesús seguro que se fijaba atentamente mientras su padre, con su vida entregada a su familia, se iba desgastando poco a poco para sacarlos adelante. Seguro que mucho de lo que aprendió de José le ayudó también en su momento … Sigue leyendo

Pequeños pasos para cambiar el mundo

Pequeños pasos para cambiar el mundo¿Quién no ha soñado alguna vez con cambiar el mundo? Ante una injusticia, ante la constatación de cómo el mal parece avanzar a pasos agigantados, ante un desengaño… Quizá no todo el mundo, sino nuestra parcela particular. El trabajo, el colegio, tu país, tu ciudad… ¡A mí también me gustaría cambiar muchas cosas!

Se trata de una pretensión que, si no dejamos que se empañe de egoísmo, puede ser muy justa. Porque este cambio debe ser por amor, por conseguir un mundo mejor, no para conseguir un mundo a imagen y semejanza de nuestras ambiciones.

El tema es cómo lograr tal objetivo.

A veces se puede pensar que la única forma de cambiar el mundo es echarlo abajo todo para reedificarlo de nuevo. Sin embargo, creo que todos coincidiremos en que eso sólo es posible en contadas ocasiones, en ámbitos relativamente pequeños, y de mano de gente muy especial. Además, estos cambios tienen la tendencia a no arraigar, al ser un cambio demasiado radical.

Sin embargo, hay una forma de cambiar el mundo en la que todos podemos contribuir. Es lenta, pero los resultados son más duraderos, porque van calando en el interior de la gente poco … Sigue leyendo

¿Y mi tiempo?

“…y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.” Liturgia del matrimonio.

¿Y mi tiempo?¿Dónde está el tiempo para mis cosas? Seguro que más de uno, en algún momento de su matrimonio, ha tenido como mínimo la tentación de mirar atrás y pensar en dónde se ha ido todo ese tiempo que antes tenía y llenaba con diversas aficiones. Más aún cuando vienen los hijos y tu vida se encuentra llena de cosas que hacer a todas horas del día.

Pues la respuesta es muy sencilla: tu tiempo ya no es tuyo. Es de tu cónyuge. Sí, así de simple y así de maravilloso.

El matrimonio es la entrega total del hombre a la mujer y viceversa. ¿O no recordamos que, en la liturgia del matrimonio, decimos literalmente “me entrego a ti”? No es una frase hecha. No es un simple deseo ni una opinión. No es algo que dependa del sentimiento del momento. Es una decisión formal tomada para Sigue leyendo

El escritor católico y su responsabilidad ante la nueva evangelización

El escritor católico y su responsabilidad ante la nueva evangelizaciónEl escritor católico (o el católico que escribe, que viene a ser lo mismo), por lo que implica ese ser católico, tiene una muy seria responsabilidad ante la nueva evangelización.

Antes de continuar, quiero dejar claro que yo entiendo por nueva evangelización volver a la primera evangelización. Esto, que parece una especie de juego de palabras, a lo que se refiere es a que pienso que debemos volver a lo de siempre: a ser coherentes. A dejar que todos los aspectos de nuestra vida estén impregnados por nuestra fe. Conocer la fe, vivir la fe, proclamar la fe.

Volviendo al tema que nos ocupa, nos encontramos con que el escritor católico, en el acto de escribir, también estará influido por esa fe. Y eso es una gran responsabilidad de la que no debemos intentar evadirnos.

Cuando uno escribe un ensayo o un texto piadoso, es fácil. Pero ¿esto es transmisible a, por ejemplo, la fantasía o la ciencia ficción?

Sin duda, así es y así debe ser.

Podemos, con nuestros textos, luchar por la creación de un mundo mejor. Mostrar las maravillas del ya existente, denunciar el mal. Tenemos un gran poder en nuestras … Sigue leyendo

¿Escritor católico o católico que escribe?

Escritor católico o católico que escribeEn ocasiones se han contrapuesto las expresiones “escritor católico” y “católico que escribe”. Esta contraposición tiene su origen en la idea de que el escritor católico sería aquel que escribe sólo textos edificantes, libros de oraciones, etc. Sin embargo, no termino de estar de acuerdo en establecer tal dicotomía.

Partamos de un punto esencial, nunca lo bastante repetido: ser católico no es como ponerse un sombrero. No te lo puedes quitar cuando moleste ni te lo puedes poner cuando quede bonito. Es algo que impregna por completo tu vida y tu ser. O, al menos, se supone que debería ser así.

Ya sabemos que a los poderes políticos les encantaría que así fuera. Y también sabemos que hay católicos que procuran esconder convenientemente su fe cuando les pueda causar algún tipo de incomodidad. Sin embargo, un católico lo tiene que ser las veinticuatro horas del día.

Entonces, ¿qué diferencia ser escritor católico de ser un católico que escribe? En mi opinión, nada. Se trataría de una dicotomía totalmente artificial, seguramente surgida por algún tipo de desprecio injustificado por parte de algunos escritores católicos hacia quienes escriben … Sigue leyendo

¿Quién dijo que fuera fácil?

¿Quién dijo que fuera fácil?«Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo”. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.» Jn 15, 20.

Podemos ver, sin demasiado esfuerzo, cómo ser cristiano es, cada día que pasa, más una actividad de riesgo que un agradable paseo primaveral. No sólo en los países en los que la persecución es cruenta y manifiesta, sino también en los que presumen de democracia y tolerancia. Por lo general, se trata de tolerancia para todo lo que no tenga nada que ver con la Iglesia. Profanaciones, blasfemias, insultos, humillaciones, laicismo impuesto, leyes que atentan contra la misma posibilidad de poder vivir la fe de forma coherente… El mundo nos odia. Es así. Tampoco es ninguna noticia, en realidad. Jesús ya nos avisó de ello. ¿Y sabéis qué? Es una buena señal. Quiere decir que la Iglesia sigue haciendo su papel. Lo preocupante sería lo contrario.

Esa es una tentación muy fuerte: hacerse agradable al mundo. Hacer un cristianismo digerible para todo tipo de estómagos. Asegurarse de que nadie me va a señalar, porque hago gala de un cristianismo admisible por … Sigue leyendo

Mis personajes me contaron la historia

Llorando sangreUn momento muy especial de todo el tiempo que pasé escribiendo Llorando sangre fue cuando entendí que, como escritor, no sólo buscaba contar una historia. También buscaba conocerla yo mismo. Partía con un principio y con un fin, pero ninguno de ellos era totalmente inamovible. Tenía una cierta idea de lo que habría entre ambos extremos. Pero mucho de lo que pensaba que iba a ocurrir se quedó en la cuneta. ¡Mis personajes acabaron contándome a mí la historia!

Esto lo he vivido también en mi segunda novela escrita, aunque aún no publicada, y lo estoy viviendo en la que estoy escribiendo en la actualidad. Incluso lo he vivido en un relato de fantasía que he escrito y que, para ser sincero, cuando empecé a escribirlo no tenía claro del todo a dónde me iba a llevar la historia.

Ahora bien, uno puede preguntarse (y más de una vez me lo han preguntado): ¿cómo puede ser que los personajes te hablen? No es mala pregunta.

No, no se trata de ningún problema psicológico de múltiples personalidades rondando por mi mente. Creo. Ni de que oiga las voces de las famosas musas u otras voces extrañas que me indiquen que … Sigue leyendo

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