Reencuentro

Un soneto de agradecimiento a Dios por buscarme hasta que me dejé encontrar.

REENCUENTRO

Sin saberlo, perdido me encontraba

buscando respuestas, estando inquieto,

sintiéndome en lo profundo incompleto

sin saber qué preguntas albergaba.

 

No forzándome amoroso miraba

con paciencia mis dudas sin asueto

mas intuía Su presencia en lo secreto

aunque no estando donde me fijaba.

 

Una pérdida azotó mi existencia,

en mi alma gravitaban mis pecados

despertando mi doliente conciencia.

 

Que llegaran mis tiempos apropiados

esperaste, mi Señor, con paciencia,

hasta vernos, al fin, reconciliados.

ReencuentroSigue leyendo

Caído

CaídoMe avergüenzo, mi Señor,
pues otra vez te he fallado.
Y me abate saber que
ya vuelvo a estar en pecado.

Por mucho que me confiese
y a tu Amor haya llorado,
mi amor es débil, Dios mío,
necesito ser sanado.

Siempre los mismos tropiezos,
y me aparto de tu lado.
Yo quiero, pero no puedo,
me veo desesperado.

No sé el motivo por que
sigo siendo por Ti amado.

Dame, Señor, tú las fuerzas
para ser resucitado
y levantar del estiércol
en el que me he revolcado.

Sin Ti alzarme no podré,
alguna vez lo he intentado.

Mi corazón no descansa
hasta estar arrodillado
ante Ti y tu sacerdote,
de los demás apartado,
dentro del confesonario
con mi cruz y bien cerrado.

Tan sólo esa medicina
para el ser atribulado.
Tú eres, mi Señor, la paz
para aquel que está agotado.

Levántame cuando caiga,
que no me quede aplastado.

Dame fuerzas en la lucha
hasta verte al Otro Lado.… Sigue leyendo

Adoración

Mirando el inmaculado sustento
frente a mí, en esta iglesia arrodillado,
luz tenue y de silencio rodeado,
mi alma en paz por el divino alimento.

¡De no haberte escuchado me arrepiento!,
grita mi corazón enamorado.
Mas Tu Corazón al mío ha hablado,
mi espíritu se llena de contento.

El mundo fuera se ve sucio, triste;
pero aquí, en el interior, todo brilla.
Tú la luz del Cielo para mí abriste.

Escondido en esta oscura capilla,
mi Señor Jesús, la esperanza diste
a este sencillo fragmento de arcilla.… Sigue leyendo

¿Por qué me miras?

¿Por qué me miras, en la Cruz clavado,
de seca sangre tu cuerpo cubierto,
el corazón por cruel lanza abierto,
de tu excelsa majestad despojado?

¿Por qué, Señor, así me has mirado?
Dijeron, y creí, que habías muerto,
mas la vida me trajo el desconcierto:
los muertos no miran, ¡y me has mirado!

Señor, tu mirada no me merezco,
pero a mí vienes y me la regalas,
y, por ti, en lo hondo de mi alma florezco.

Ven, Señor, que con tu amor me acorralas.
¿Para qué el mundo, con el que embrutezco?
Llévame a la Vida que me señalas.… Sigue leyendo