Madre Teresa de Calcuta

Madre Teresa de CalcutaDe la muerte por doquier rodeada,
en Calcuta una gran luz resplandece.
Pequeña monja que se compadece,
sufrido cuerpo de apariencia ajada.

Con Cristo siempre puesto en su mirada,
por amor, con el pobre se empobrece.
En su hogar, al moribundo guarece,
también su vida debe ser cuidada.

Por Cristo, Teresa entrega la vida.
A Cristo en los desahuciados halla.
Con Cristo, da una paz desconocida.

Mientras el mundo disimula y calla,
en Calcuta, de todos escondida,
una santa se fragua en su batalla.

Padre Pío

Al fraile de mirada penetrante
de las heridas de Cristo cubierto,
ante la visión del sagrario abierto
paz y alegría alumbran el semblante.

Del amor y la fe humilde gigante,
el dolor su particular desierto.
Hará más ruido que de vivo, muerto,
inmerso en Dios su corazón amante.

En sus ataques el diablo no cesa,
golpes y tentaciones se suceden,
el padre Pío el crucifijo besa.

Pío ama, sus fuerzas de él no proceden,
el amor a la Virgen lo embelesa.
Las gracias de Dios todo lo exceden.… Sigue leyendo