Democracia y demagogia

publicado en: Blog, Blog: política | 0

Platón consideraba la democracia como uno de los peores modelos de Estado. Él partía de que el Estado perfecto era el aristocrático, en el que gobiernan los mejores. Pero por corrupción pasaría a la timocracia (gobierno de los nobles), a la oligarquía (gobierno de los fuertes), a la democracia (gobierno del pueblo) y de ahí a la tiranía. La democracia, aunque tendría sus ventajas, supone un exceso de libertad y de falta de normas que debilitaría al Estado, favoreciendo la aparición de los tiranos. De hecho, relaciona especialmente la democracia con los demagogos (quienes apelan a los sentimientos del pueblo para ganar su apoyo). El tirano sería un demagogo especialmente hábil.

Hoy en día creo que podemos reconocer que la democracia que tenemos se parece increíblemente a la que tanto temía Platón. Una serie de personajes demagogos (que nosotros llamamos políticos) apelan a los sentimientos para buscar que les voten. De esas elecciones se levantará un tirano (sea una persona, un partido, o un grupo de partidos o personas) que hará lo que le venga en gana hasta las próximas elecciones, en las que todo volverá a comenzar.

¿Por qué la aristocracia y la democracia deberían ser excluyentes? Pienso que lo lógico sería que la democracia fuese una aristocracia del pueblo. Es decir, que votásemos a los mejores, a los que realmente estén preparados para gobernar. Una aristocracia democrática. Y, sin embargo, mirad lo que tenemos en la Moncloa. Para echarse a llorar. Y lo peor es que las opciones que parecen más cercanas a llegar al gobierno son más de lo mismo.

¿Dónde se esconden esas personas realmente capaces de gobernar adecuadamente? ¿En alguno de esos partidos minoritarios a los que votamos unos pocos hartos de la demagogia incesante de los de siempre? También decía Platón que el buen gobernante sería el filósofo, ya que es el único que se ha dedicado a conocer la idea del Bien y por tanto orientará su gobierno hacia tal idea. No parece que nuestros políticos/demagogos más conocidos hagan gala precisamente de sus capacidades como conocedores de tal idea.

¿Por qué no rebelarse ante la deformación de la democracia que vivimos? ¿Por qué no aspirar a algo más, a algo mejor? ¿Por qué no buscar esa aristocracia democrática le pese a quien le pese? ¿Por qué no dejar de ser complacientes con los políticos/demagogos que tenemos y les hacemos ver que no tienen nuestra confianza?

email

Entradas relacionadas

Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.

Jorge Sáez Criado
Últimas publicaciones de