El Código da Vinci

Como no podía ser de otra forma, hablaré también un poco sobre ese libro tan famoso últimamente: El Código da Vinci.

Debo reconocer que yo lo he leído. Y debo reconocer también que me entretuvo en su momento. Lo leí rápido, y me resultó agradable como forma de pasar el tiempo.

Ahora bien, lo que me sorprende sobremanera es que haya gente que lo lea y se trague tan felizmente lo que pone como si fuera un impresionante trabajo de investigación. Vamos a ver, no es más que una novela. ¿Alguien se creería, por ejemplo, la trama de Neuromante? Puede que algún colgado sí, pero la mayoría no. Una novela es eso, una novela. Por mucho que se intente disfrazar de trabajo de investigación. Y ahí está el problema, creo yo. Normalmente, las novelas que no están basadas en la realidad no dan a entender que lo están. Y las que lo están, indican claramente que lo están. Sin embargo, en este caso, se insinúa (bueno, en la página del autor se dice abiertamente, si mal no recuerdo) que esa novela está basada en investigaciones. Incluso da una cierta bibliografía de obras en las que se ha basado. El problema es que esas obras son totalmente inválidas como trabajos de investigación. ¿Os habéis leído El enigma sagrado? Pues yo sí, y debo decir que, aunque curioso (vale, es verdad, no suelo hablar mal de ningún libro, los respeto mucho. No tanto a los autores. ;-)), es totalmente nulo como investigación. Sólo hay que saber, por ejemplo, un poquito sobre cultura judía para darse cuenta de que las afirmaciones que hace sobre la opinión de los judíos de la época sobre Jesús no tienen nada que ver con la realidad. Y eso es sólo un ejemplo.

Básicamente, la novela de Dan Brown no acierta ni en el lugar donde está la sede del Opus Dei. Lamentable.

Se puede ver más exhaustivamente la respuesta a todos (o casi) los errores de esa novela en el libro Descodificando a Da Vinci, de Amy Welborn. Puedes leerlo en http://www.fluvium.org/textos/cultura/cul233.htm.

Como nota final, ya que no me quiero extender mucho sobre este tema (otros ya lo han hecho mucho mejor que yo, como en el libro que acabo de indicar), sólo quiero recalcar la importancia de usar la cabeza y aprender a distinguir lo real de lo ficticio, y no creerse cualquier cosa sólo porque nos den un punto de vista que a lo mejor nos atraiga y nos lo presenten como si fuera un trabajo de investigación. Habrá que estudiarlo, leer las fuentes, hacer averiguaciones, pensar sobre todo ello, y finalmente sacar una conclusión. Pero creerse una novela que no da una es muy, pero que muy patético.

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Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.