Españoles, Carrillo ha muerto

Y es que la muerte nos alcanza a todos. Ricos y pobres, víctimas y asesinos. Todos acabamos iguales, bajo tierra.

Carrillo ha muerto. No puedo decir que le vaya a echar de menos. Ni mucho menos que me cayera simpático. Los asesinos no suelen caerme simpático. Siempre se le pone en el curriculum lo de “padre de la Transición”. Suelen olvidar lo de “responsable de genocidio“.

No se trata de falta de caridad. Al contrario. La caridad siempre tiene que estar incardinada en la Verdad. De lo contrario, se trata de una caridad muerta. Y es la Verdad la que hace que crea que tenemos el deber de rezar por él. Y no poco. Pedirle al Señor que tenga misericordia con él, que no la tuvo con sus víctimas. Que el perdón otorgado por tantísimos mártires de la persecución del siglo pasado sirva para que en el corazón de este hombre hubiera al menos una chispa que le acercara a Dios lo suficiente para abrir hueco en su coraza.

Recemos por él, porque también es hijo de Dios, para que pueda encontrarse en el cielo con sus víctimas, una vez purificado, en comunión.

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Jorge Sáez Criado
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Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.

4 Respuestas

  1. No me era grato el carrilo este, pero leer este comentario, me ha demostrado que seguimos en la españa profunda, llenos de rencor…que pena

  2. Si piensas que pedir oraciones por una persona es algo propio de rencorosos, tienes que hacértelo mirar.

  3. El “Articulo” es iriente por si mismo, las oraciones me dan lo mismo, yo no rezo. La españa profunda

  4. Tiene una extraña obsesión con esa tal “España profunda”. Me temo que sus prejuicios no le dejan ver la realidad. Quizá se encuentra perdido en esa “España profunda” que tanto le gusta. Anímese a salir de ella, hombre.

    ¿Qué le resulta hiriente? ¿Que desee que se acercara a Dios para que pudiera reunirse con su víctima, ya reconciliado con ellas? Sí, debe ser algo terrible eso de la reconciliación.

    Que no rece me resulta totalmente irrelevante. No se lo he preguntado y me da lo mismo. De lo que le hablo es de la intención por la que se reza, ya que opina que estoy lleno de rencor: para usted, hablar de reconciliación con sus víctimas es rencor. Por eso le digo que se lo tiene que hacer mirar.

    Hala, ya puede volver a poner lo de la “España profunda”, que supongo que será como un mantra para usted.