Esperanza

Sin embargo, aunque el clima político sea francamente patético, aunque pasen todas estas cosas que nos hacen pensar que el mundo ha perdido su rumbo… Los cristianos debemos mantenernos en la esperanza. Debemos luchar por la mejora del mundo a cada momento, pero no de forma fatalista, como quien piensa que no es posible hacer nada. La esperanza nos debe mover. ¡Seguimos a alguien que, tras morir, resucitó! ¡El amor es más fuerte que cualquier mal que pueda ocurrir! Los políticos, sus tonterías, sus tejemanejes, pasarán. Sólo son frutos de una noche. Nuestra esperanza nació hace 2000 años y sigue viva.

No nos quedemos sentados. Cambiemos el mundo. Pero no sigamos el juego de quienes gobiernan. Traigamos de nuevo la luz, la esperanza. Mostremos que un mundo nuevo es posible, y luchemos cada día por mejorarlo. Un ateo dijo en una ocasión (más o menos): “Los cristianos habéis asumido la responsabilidad de ser luz del mundo. No lo estáis cumpliendo.” Pues ya es hora de que lo cumplamos. ¡Fuera del sillón! ¡Vale ya de cambiar el mundo desde el salón de nuestra casa! ¡Vale ya de quejarnos! El mundo se cambia con actos, y nosotros tenemos la fuerza del Espíritu para hacerlo.

¡El amor es más fuerte!

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Jorge Sáez Criado
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Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.

Jorge Sáez Criado
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