Héroes de juventud

Este artículo fue publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 109, número 7, de Julio/Agosto de 2008.

Héroes de juventud

 

Cuando somos jóvenes, especialmente en la adolescencia, tenemos una innegable tendencia a fijarnos en otras personas a las que admiramos por algún motivo que hace que nos parezcan especiales, ejemplos a seguir y, por tanto, a imitar. Estos modelos nos llegan especialmente por los medios de comunicación. Películas, series, revistas, programas de distinta naturaleza, de alguna manera muestran al joven el mundo en el que se mueve. Y le muestran una serie de arquetipos, una serie de ejemplos de personas “relevantes”.

Recuerdo las series que marcaron mi juventud. Entre ellas, seguramente mi favorita fue MacGyver. Para quien no sepa de lo que hablo, se trataba de un personaje muy peculiar. Pertenecía a una agencia gubernamental de Estados Unidos, pero no resolvía sus misiones a golpes ni disparos. Era, por decirlo de alguna manera, alérgico a la violencia. Usaba la inteligencia. Sabía física, química, mecánica, etc., y aplicaba sus conocimientos. Se le recuerda siempre con su navaja multiusos haciendo las cosas más inverosímiles para resolver la situación en la que se encontrase. Además, mostraba una ética y unos valores en cada episodio que indicaban que las personas eran importantes, no meros objetos a manipular para conseguir los propios objetivos. Evidentemente era una serie de acción y tenía sus cosas, pero el fondo es lo que permanece.

¿Qué prevalece ahora? Series donde lo zafio, el humor grosero y facilón, es la tónica general. Pseudo famosos sacando sus trapos sucios a relucir a todas horas por un puñado de euros. Sexo hasta en la sopa. Llama la atención que se haya puesto de moda Wrestlemania, programa basado en ver a una serie de tipos musculosos darse los guantazos más asombrosos y esperpénticos en una especie de lucha libre coreografiada de la manera más absurda y ridícula. Y esos son los nuevos héroes de la juventud. Descerebrados musculosos, mujeres florero, vendedores de vida íntima. Esos ejemplos se le muestran a nuestros jóvenes para que tomen nota de la sociedad en la que viven. Si le añadimos que muchos padres tienden a utilizar la televisión como niñera, ¿qué sociedad nos aguarda? ¿Qué podemos esperar de una juventud que crece viendo como algo normal peleas, asesinatos, violaciones, insultos, ofrecidos constantemente por una caja que cada vez más se merece el apelativo de tonta? ¿Qué podemos esperar de una juventud que ha llegado a la conclusión de que la vida es un sinsentido y que necesita emborracharse para no tener que enfrentarse a sí mismos mientras sus padres prefieren mirar hacia otro lado o, peor aún, disculparlos de todo lo que hagan? ¿Qué ejemplo les da una sociedad en la que la familia está cada vez más devaluada, en la que son los gobiernos y no los padres quienes deciden la moral que se les enseñará a los hijos? No es sorprendente en absoluto que cada vez se den más casos de violencia infantil y juvenil. Lo raro sería justamente lo contrario.

No sabéis cuánto echo de menos a MacGyver

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Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.