Nueva Evangelización

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No sé si a alguno de vosotros le pasa lo mismo, pero yo estoy un poco hasta las narices de que autoproclamados gurús de la Nueva Evangelización se empeñen en que hay que copiar a los protestantes usando argumentos tan faltos de lógica como: los protestantes parece que son más, sus celebraciones parecen ser alegres, por tanto tenemos que ser como los protestantes.

Francamente, no tengo ningún interés en imitar a los protestantes. ¿Sabéis por qué? Muy sencillo: lo único que tienen realmente suyo es el haberse separado de la Iglesia. A raíz de ahí, divisiones y más divisiones. ¿En serio esa gente quiere imitarles? ¿Están locos?

Ni la Biblia es invento suyo, ni la oración, ni la música, ni nada de eso. Sus celebraciones serán festivas y todo lo que quieras, pero no pueden decir en ellas: aquí está Cristo en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. Bueno, sí, lo pueden decir cuando se convierten al catolicismo. La liturgia católica es una entrada en el misterio de lo sagrado. Cualquier sucedáneo será siempre una versión descafeinada, aunque parezca más atractiva. Sobre lo de las Misas aburridas, ya escribí anteriormente.

Dado que esos gurús dan su opinión, yo también me apunto. En mi humilde opinión, la Nueva Evangelización tiene que ser exactamente igual que la Primera Evangelización. Me explico. No creo que haya que inventar nada extraño, ni montar fiestas con globitos en Misa, ni nada de eso. No tenemos que ofrecer cosas del mundo, porque eso ya lo hace el mundo. Y lo hace muy bien. Mucho mejor de lo que podemos llegar a hacerlo nosotros. Es su campo.

Lo único que tenemos que hacer, y no es tan fácil como lo de andar copiando esas cosas, es ser coherentes. Vamos a ver, no creo que ni Pedro, ni Pablo, ni Santiago, ni ninguno de los miembros de la Iglesia naciente montara “discotecas cristianas” ni anduviera rompiéndose la cabeza para que se acercaran los jóvenes. Sencillamente, vivían su fe en todos los ámbitos de su vida. En todos. Y eso era lo que iba atrayendo a los demás. Veían cómo vivían. Cómo se amaban. Les oían hablar de ese Jesús que conocieron y que decían que seguía vivo. Y, en su forma de actuar, se notaba que realmente lo creían.

¿Qué atrae de los protestantes? Que parecen más cercanos a ese ideal. Pero no lo están tanto, por el sencillo motivo de que se separaron de Pedro, cuando Jesús le dejó claramente al frente de la Barca de salvación. No tenemos que imitarles, sino recuperar lo que es nuestro y nos hemos ido dejando por el camino, quizá por comodidad y por tibieza (y que ellos, todo hay que reconocerlo, en cierto modo mantienen con más viveza): conocer nuestra fe, vivirla, proclamarla. Leer la Biblia y procurar orarla y entenderla. Conocer a la Iglesia. No tenemos que tener miedo de que nos miren como a bichos raros, porque eso es lo que somos. No somos del mundo, aunque estemos en él.

El Año de la Fe convocado por el Santo Padre comenzará en poco tiempo. La idea, que conozcamos nuestra fe. Que la vivamos y la conozcamos. Ese es el punto clave de la Nueva Evangelización. Siempre, claro está, según mi opinión.

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Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.