Propuesta educativa

Ahora que estamos en plena crisis educativa por el tema de la LOE, me gustaría dar unas pinceladas sobre lo que, para mí, sería una reforma interesante de educación.

Por supuesto, no quitaría asignaturas, sino que pondría más. No creo que la escuela deba ser una fábrica de ignorantes. Bueno, una sí que quitaría: Educación para la ciudadanía. Deberíamos promover que la gente fuera librepensadora, no adoctrinarlos según la política imperante en el momento.

Añadiría más valoración del esfuerzo personal. Si el alumno tiene que repetir, que repita. Si no se esfuerza, que no apruebe. No se trata de igualar en la mediocridad, sino de educar. Y en el mundo hay que esforzarse.

Todo alumno debería salir de la escuela sabiendo utilizar y utilizando correctamente el idioma español. ¿Qué cultura se puede esperar de un sistema educativo incapaz de hacer que sus alumnos hablen y escriban correctamente en su propio idioma?

Más añadidos: Historia. Lo mínimo que se puede esperar de un sistema educativo de calidad es que enseñe la historia de la nación (por si hay dudas, se trata de España) y del mundo en el que se vive. Lo más neutral posible. No es de recibo que el conocimiento de la historia que se tiene venga de las noticias, los “informe semanal” y los políticos.

Historia de la filosofía y lógica: Es preciso que aprendan a pensar lo antes posible y lo mejor posible. Así, aprenderán a distinguir las falacias y las incoherencias desde jóvenes. Puede que sea malo para los políticos, pero es bueno para la mente.

Ética: Siempre es necesario mostrar lo que está bien y lo que está mal. No puede haber una auténtica educación sin saber distinguir entre lo que está bien y lo que no.

Historia de las religiones: Es ridículo pretender conocer una cultura, aunque sea la propia, sin conocer la religión que la impregna. Dado que en España la cultura es cristiana, es necesario, como mínimo, el conocimiento de esta religión. Pero también es necesario conocer las otras religiones, como mínimo las mayoritarias, para poder comprender mejor las culturas a las que dan lugar.

Por supuesto, debe poder seguir siendo posible para los padres la elección de la enseñanza en la religión que quieran, tal como era antes de la LOE. Quienes no elijan ninguna religión deberían tener alguna otra asignatura de importancia y con contenidos válidos (desde luego, no parchís).

Toda asignatura debería ser evaluable y hacer media en el curriculum. De lo contrario, no se estaría siendo equitativo, se discriminarían algunas asignaturas, quitando importancia a las que molesten al gobierno de turno. Lo importante es que los jóvenes tengan una mínima cultura, no que la escuela sea una fábrica de votantes o un lugar donde volcar los traumas particulares de cada gobierno.

A estas asignaturas, por supuesto, se añadirían las de matemáticas, ciencias naturales, sociales, etc…

Evidentemente, los profesores deberán tener una cierta autoridad. No se puede permitir que un alumno amenace a un profesor porque éste intente que el alumno aprenda, y encima se dé la razón al alumno. No se debe pretender que los jóvenes sean unos victimistas o unos matones. Y, para ello, hay que valorar el esfuerzo del joven y la autoridad del profesor.

Eso sería un breve resumen de mi reforma educativa ideal. Poco que ver con las que suelen acometer nuestros gobiernos…

email

Entradas relacionadas

Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.

Jorge Sáez Criado
Últimas publicaciones de