¡Qué susto! ¡Un casto!

Pues sí, hay gente que se preocupa por las cosas más pintorescas. Y así podemos leer que “sexólogos temen que la educación sexual impartida en algunos colegios valencianos promueva la castidad“. De verdad, ¡qué desvergonzados! Mira que promover la castidad… ¿Qué será lo siguiente? ¿Promover la comida sana?

Me temo que esa preocupación parte de un interés comercial (hay que recordar que la industria del preservativo es eso, una industria). Y, como no se suele decir nunca lo que es realmente la castidad, pues en la mente de la gente resuena como algún tipo de represión psicológica temerosa de la sexualidad. Oye, pues nada más lejano de la realidad. Lo aseguro como alguien que trata de ser casto en su matrimonio.

La castidad implica que lo propio del ser humano, esto es, la razón, gobierne los impulsos de la concupiscencia dentro de un conocimiento de la esencia de la sexualidad humana, que no se limita, como tanto se empeñan en hacernos creer, a la genitalidad, sino que implica a la persona entera. Dentro de esa esencia de la sexualidad se encuentran los dos aspectos implicados, el unitivo y el procreativo. Cuando se busca algo inferior a esto, se está insultando a la dignidad de la persona.

La persona humana no es una especie de orangután incapaz de controlar sus impulsos. Es realmente despreciable tratar de reducirla a eso a base de apartar a los jóvenes de la virtud de la castidad por motivos ideológicos y comerciales. Porque, por mucho que enarbolen la bandera de la ciencia, la ciencia no les da la razón.

De hecho, la ciencia (y la lógica más simple) demuestran que, precisamente, lo mejor que se podría hacer por la salud de los jóvenes en esta materia es promover la castidad. Y eso se ha concretado en la estrategia ABC, que tan buenos resultados ha dado para contener el SIDA en los países en los que se ha utilizado. A de Abstinencia (lo dicho, no somos orangutanes sin capacidad de raciocinio). B de Be Faithfull (Fidelidad). Porque resulta que está demostrado que la fidelidad a tu pareja es lo mejor para evitar contagios. C de condón. Como último recurso, si te empeñas en ser como un orangután irracional, pues chico, dale de comer a las multinacionales.

Ojalá la educación sexual realmente se fijara en la realidad de la sexualidad en lugar de en fabricar borricos ávidos de placer sin responsabilidad.

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Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.