Violencia infantil y juvenil

Últimamente nos ha sorprendido en las noticias el incremento de casos de violencia infantil y juvenil, tanto entre ellos, como incluso llegando a incinerar mendigos. Viendo algo así, uno se pregunta: ¿Cómo puede ser que alguien llegue a esos niveles de bajeza moral? ¿Qué puede causar que alguien, que debería ser un niño perfectamente normal, pueda encontrar diversión en, por ejemplo, maltratar mendigos?

Creo que hay varias causas, que trataré de exponer a continuación:

Materialismo: En una sociedad materialista, al final se ve todo como objetos que podemos manipular y utilizar para nuestros fines. Evidentemente, este todo incluye a los seres humanos, ya que el propio materialismo niega que sean algo más que un trozo de carne.

Relativismo: Va de la mano del materialismo. Se basa en la afirmación de que cualquier postura es correcta, ya que no hay nada intrínsecamente bueno o malo. Por tanto toda moral desaparece. ¿Cómo le vas a decir a alguien que lo que hace está mal? ¿No es una opción tan buena como cualquier otra? No deberíamos confundir tolerancia con relativismo. El relativismo degrada, la tolerancia integra. Si nuestros hijos viven en un ambiente relativista, en el que ven que pueden hacer lo que quieran, aprenderán a ser unos absolutos egoístas incapaces de pensar en nada más que en ellos. Y, por supuesto, utilizarán a los demás en su beneficio, porque no son más que objetos.

Falta de contacto humano: Cada vez es más frecuente que a los hijos ya no les cuiden los padres, sino la televisión. Cada vez es más frecuente que se juegue con las consolas, en lugar de en los parques, con los amigos. No se da a los hijos el tiempo que necesitan pasar con seres humanos reales. No se les da ese cariño que todos necesitamos para formarnos adecuadamente, porque los padres están ocupados con el trabajo (¿qué será más importante, el hijo o el trabajo?) y vuelven demasiado cansados para charlar o jugar con ellos.

Falta de modelos: Al problema anterior se le puede sumar el de la falta de modelos de comportamiento. ¿Qué tipo de modelos ven en la televisión o en los videojuegos? ¿Realmente queremos que sean Sardá, o Boris, o la Campos, o las telenovelas, o los de Gran Hermano, o los de Operación Triunfo, quienes eduquen a nuestros hijos? ¿Queremos que se pasen horas y horas masacrando todo tipo de criaturas en los videojuegos sin nadie que le recuerde lo que está bien, lo que está mal, y que lo que hace en la consola es sólo ficción y nada más que ficción?

Exceso de generosidad: A veces, los padres se empeñan en dar a los hijos todo lo que quieren. Esto, aunque sea algo bienintencionado, irá entrando en la psicología del niño de tal forma que le acostumbrará a que sea natural tener todo lo que desea. Y, claro, cuando sea más mayor y quiera algo, no se va a plantear si es correcto o no. Pensará que lo quiere, y por tanto lo tiene que tener. Es necesario acostumbrar a los niños a que, para conseguir las cosas hay que esforzarse, y que por querer algo no necesariamente se va a tener.

Capitalismo/consumismo: Según esto, vales lo que tienes. Por tanto, el que tiene todo lo que quiere vale más que el mendigo, por poner un ejemplo. Y, dado que él vale más, este individuo no estará entre iguales, sino que siempre él será superior que los menos afortunados. Por tanto, podrá utilizarlos, ya que son inferiores. Por ejemplo, podrá utilizarlos para divertirse.

En principio, creo que esas son las principales causas de que los niños sean cada vez más violentos. Ahora bien, ¿quiénes son los responsables de que esto ocurra? Porque, al final, estos niños son víctimas, ya que a ellos los han enseñado a ser así (ojo, esto no es motivo para no castigarlos duramente, con la ley en la mano). Y esta responsabilidad recae sobre los padres, principalmente. Son ellos quienes primero deben educar a sus hijos, y no cabe ninguna excusa.

Por supuesto, también tienen su parte de responsabilidad los distintos gobiernos, que en lugar de proporcionar una educación de calidad, cada reforma educativa que se emprende es más y más lamentable.

Y no olvidemos a todos aquellos que, con su ejemplo, pueden (o podemos) ayudar a hacer un mundo más humano, proporcionando pequeños contraejemplos que contrarresten la basura que les entra todos los días en la mente, y que quizá no conseguimos llegar a todos los que queremos llegar o, sencillamente, nos olvidamos de que también es nuestra responsabilidad.

Estamos viviendo las consecuencias del tipo de vida que se ha implantado en Europa: Materialista, relativista, capitalista… ¿Tendremos lo que tenemos que tener para cambiar la educación que damos a nuestros hijos?

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Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.

Jorge Sáez Criado
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