Un santo un poco olvidado
Recuerdo hace tiempo, bastante tiempo, que había unos anuncios en los periódicos que me llamaban mucho la atención. No eran anuncios en sí, sino agradecimientos a san Judas Tadeo.
Era extraño. En aquellos tiempos no tenía ni idea de quién era ese santo.
Y creo que, para haber sido uno de los doce apóstoles, nada menos, es sorprendentemente desconocido.
Es más que probable que sea por su tocayo, el otro Judas, el que sí nos sabemos todos: Judas Iscariote. Al final, oímos Judas y, simplificando, quitamos dos por el precio de uno.
La cosa es que no es ninguna tontería conocerle, ya que su propio nombre nos habla de una característica que se ve demasiado poco hoy en día.
Resulta que Tadeo significa «valiente», lo que demostró ser proclamando su fe.
Es importante leer la carta de san Judas, justo antes del libro del Apocalipsis (uno de los libros más fascinantes y que, por cierto, me inspiró para escribir mi novela Apocalipsis: el día del Señor). En ella nos habla de combatir por la fe y edificarnos sobre el fundamento de la fe.
Además, es curioso, pero se cuenta que a santa Brígida, en una visión, el mismo Jesús … Sigue leyendo












Por lo general, la gente te dirá: no confíes en ti mismo. Confía solo en Dios.