Huyendo de la responsabilidad
Hay algo que parece repeler a mucha gente. Algo que, cuando se lo dices, ves cómo cambian la expresión. Quizá poniendo cara de póquer. Quizá añadiendo tensión.
Algo que es lógico y perfectamente normal. Pero que no es cómodo.
Y es tan simple como que cada uno tiene la responsabilidad de su propia vida.
Todo proceso de coaching parte de la base de que el cliente es el único responsable de lo que hace o deja de hacer.
Es decir, si quieres un cambio, tienes que actuar para conseguir ese cambio.
Nadie lo va a hacer por ti.
Absolutamente nadie.
Además, y eso es lo que más duele, estoy seguro, tienes que dejar atrás el victimismo.
Tienes que dejar de responsabilizar a los demás de lo que te ocurre.
Ojo, esto no quiere decir que minimices si alguien te ha hecho daño ni que otros no sean culpables de causarte algún tipo de perjuicio.
Pero culpabilidad y responsabilidad son cosas diferentes.
Tú eres el responsable de lo que haces con lo que te ocurre. De cómo lo utilizas.
Por eso, ante las mismas situaciones, hay quienes se hunden y quienes se elevan como faros para los … Sigue leyendo







Como ya te he contado en alguna ocasión, pasé nada menos que unos trece años viviendo con ansiedad. Sé lo que es despertarse con un nudo en el estómago, decaído por completo y sentir que el día ya te ha ganado la partida antes de empezar.
Cuando comienza el año es de lo más habitual hacer revisión del año pasado y propósitos para el año recién estrenado.
Hay una interesante paradoja en lo que se refiere a la alegría, y es que no son raras las situaciones en las que te encuentras a personas que «deberían» estar alegres, sea por lo que tienen, por lo que han logrado en la vida o por lo que sea y, en realidad, basta con fijarse un poco para darse cuenta de que no lo están. Se encuentran en una especie de vacío que a veces tratan de llenar con distintos tipos de sustancias y que, incluso, puede llevarles a querer acabar con su propia vida.
La sociedad nos ha enseñado a valorar los logros: dinero, un cuerpo atlético, un negocio con éxito. Nos ha llevado a vivir buscando todas estas metas.
Una de las preguntas más habituales de quienes han alcanzado el éxito o van en camino hacia él suele ser cómo mantener el control y el crecimiento a lo largo del viaje.
Estás tan tranquilo, viendo la vida pasar y, de repente, te das cuenta de que un perro enorme se te está acercando enseñando los dientes, tenso, con unas intenciones nada positivas para ti.
Si sientes que has fracasado en tu vida, sigue leyendo. Lo que te voy a dar en este artículo no es motivación barata ni autoayuda de mercadillo. Es reprogramación mental e inteligencia emocional aplicada.
Aquello en lo que te centras, en lo que enfocas tu atención, es en lo que pones tu energía. Y, por tanto, es aquello que define cómo vas a actuar.
Viví con ansiedad unos 13 años.