San Jorge y Día del Libro
Hoy celebramos San Jorge y el día del Libro. Motivo suficiente para que me sienta feliz y para pediros que tengáis piedad y me permitáis esta entrada, que más va a parecer una «batallita del abuelo».
El hecho de que ambas cosas coincidan, en mi caso al menos, es casi profético. Mi amor por los libros no recuerdo en qué momento comenzó, sencillamente porque la memoria no me da para recordar ningún momento de mi vida en la que los libros no me gustaran. De hecho, lo que sí que recuerdo es más bien lo contrario, hasta en los ratos muertos desayunando o lo que sea, dejar vagar los ojos hasta encontrar algo que se pudiera leer. Lo que fuera. Desde la hoja del calendario hasta la composición de los bollos que me estuviera comiendo. Vistos mis problemas con el colesterol, debí hacer mucho más caso a lo que leía.
Ahora soy mucho más selectivo. Tanto en los libros como en la composición de lo que como. Más en lo primero que en lo segundo. He llegado a la conclusión de que no es bueno perder tiempo en libros que no me dicen nada interesante. … Sigue leyendo






