El nacimiento de “Apocalipsis: el día del Señor”

Apocalipsis: El día del Señor, una novela de suspense sobrenatural¿Cómo surgió la idea de la novela?

Tras escribir Llorando sangre me sucedió algo muy curioso: me encariñé especialmente de uno de sus personajes, a pesar de que no era el protagonista. Nada menos que del padre Nowak. Por supuesto, estaría acompañado por el padre Munker, protagonista de Llorando sangre.

Ahora bien, ¿sobre qué sería la novela? Eso fue fácil. Había un tema que me apasionaba y que era, como habrás podido adivinar, el Apocalipsis de san Juan. El fin del mundo. Y, por supuesto, todo lo que conllevaba: el Anticristo, la gran apostasía, la persecución final…

Documentación y trabajo previo a la escritura de la novela

En esta novela influyeron unos cuantos libros, tanto de ficción como de no ficción, que me sirvieron tanto para afianzar conocimientos como para descubrir algunas ideas sobre la interpretación del Apocalipsis. Seguramente me deje alguno, pero intentaré hacer una lista más o menos exhaustiva:

Ficción

Sobresalen en esta categoría los libros de Michael D. O’Brien, pero hay otros que también hay que tener en consideración.

  • El librero de Varsovia, Michael D. O’Brien.
  • El padre Elías: un Apocalipsis, Michael D. O’Brien.
  • El padre Elías en Jerusalén, Michael D. O’Brien.
  • La última escapada, Michael D. O’Brien. Sobre este libro debo decir que es profético y que merece mucho la pena leerlo. En él se refleja a la perfección la situación actual.
  • Cyclus Apocalypticus, José Antonio Fortea.
  • Señor del mundo, Robert Hugh Benson.
No ficción
  • Daemoniacum, José Antonio Fortea.
  • Summa daemoniaca, José Antonio Fortea.
  • Cuatro sermones sobre el Anticristo, John Henry Newman.
  • La última palabra es de Dios, Klemens Stock. Este libro es una pequeña joya.

Escritura

Soy un escritor más de brújula que de mapa, con lo que en cuento tuve una idea más o menos clara del principio de la novela y de los personajes que iba a tener me lancé a escribir sin preocuparme demasiado de que siguieran de forma estricta una línea de actuación. Cuando escribo me importa especialmente que los personajes sean coherentes y que actúen como corresponda a sus personalidades y a sus vivencias. Son ellos los que tienen que evolucionar a su ritmo.

Un ejemplo lo vemos en el personaje que se convierte en el Anticristo. Al principio quiere hacer algo bueno, pero se va corrompiendo. La evolución de Bianca y la de Itzak son también ejemplos muy claros de lo que digo. Incluso para Nowak y Munker llega un momento en el que tienen que tomar una decisión vital.

Pero ojo, que procure que mis personajes estén vivos no hace que descuide lo demás. En la novela conjugo el misticismo de Nowak con el ambiente opresivo contra el cristianismo, primero de forma solapada y después abiertamente, que habrá en esa época; la fe de Munker con la corrupción cada vez mayor del Anticristo; la dureza de Itzak con la delicadeza de Bianca. Todo dentro de un mundo acelerado en la cuesta abajo que ha tomado, en el que la influencia del Maligno es más evidente cada minuto.

Y el final… Bueno, no creo que le destripe a nadie la novela si digo que el final de una novela titulada Apocalipsis es el fin del mundo. Mi mujer, que es una santa y se lee todo lo que escribo varias veces para proponerme correcciones, me dijo que le faltaba algo a la novela. Que no podía acabar así. Y la verdad es que tenía razón, así que continué la historia y llegué a donde no suelen llegar normalmente este tipo de novelas

Título y cubierta

El título y la cubierta están muy relacionados. Hubo quien me dijo que no le gustaba la cubierta porque metía miedo. Creo que se equivocaba. El título tiene un subtítulo: El día del Señor. Lo importante no es tanto cómo el mundo se acaba, sino de quién es la victoria. Es el día del Señor, en el que juzga a la humanidad. Como refleja también la fantástica cubierta que diseñó mi mujer, sí, el Dragón está muy presente. Parece que es él quien va marcando los tiempos. Pero, como dice el título de uno de los libros que utilicé para documentarme, la última palabra es de Dios. Al final, es la Cruz la que brilla, la Luz destruye las tinieblas.

La esperanza

Y es que, a pesar de la muerte, la destrucción, el caos, la persecución… la clave de la novela y, me atrevería a decir, de la vida, es la esperanza. Gracias a ella podemos afrontar el día a día incluso cuando las cosas no salen como nos gustaría. Incluso cuando van rematadamente mal.

Incluso en medio de una persecución.

[Total:1    Promedio:5/5]

Apocalipsis: el día del Señor, un libro de suspense sobrenatural

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Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Soy un padre de familia numerosa enamorado de la palabra (y de mi mujer), y estoy convencido de que escribir puede ayudar a cambiar el mundo. Doy forma a mundos que solo existen en mi mente y también escribo no ficción espiritual. Mi objetivo: transformar tu vida.