Elecciones

Ya queda poco para eso que algunos llaman “fiesta de la democracia”. Es decir, el momento en el que los políticos esperan que les demos un cheque en blanco durante cuatro años, mientras nos quedamos atontados viendo la televisión, dejándoles hacer “su trabajo”. Vamos, lo que viene siendo la democracia en este país, por desgracia y mientras lo permitamos.

Y, como siempre, aprovecho para recordar algo muy sencillo: un católico tiene el deber moral de votar en conciencia. Ese votar en conciencia incluye olvidarse definitivamente de votar a partidos abortistas (creo que, de un plumazo, nos cargamos todos los partidos mayoritarios) y buscar una opción que realmente merezca nuestro voto. Tanto da que vean el aborto como un derecho que verlo como algo no deseado que hay que permitir en ciertos supuestos. Da lo mismo que tal o cual partido lo haga mejor en el plano económico. Si permite de cualquier manera el aborto, no podemos hacernos cómplices votándoles.

A ver si nos enteramos de una vez: la tontería de buscar el mal menor en lugar del bien mayor mata inocentes a cada instante.

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Jorge Sáez Criado
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Soy un padre de familia numerosa enamorado de la palabra (y de mi mujer), y estoy convencido de que escribir puede ayudar a cambiar el mundo. Doy forma a mundos que solo existen en mi mente y también escribo no ficción espiritual. Mi objetivo: transformar tu vida.