Escribir para cambiar el mundo

Escribir para cambiar el mundoSi escribes, estoy seguro de que escribes por algo. Tienes un mensaje, algo que decir, algo que comunicar. De lo contrario, no lo harías. Una parte de tu interior no para de instigarte a poner por escrito historias en las que siempre, siempre, dejas algo de ti mismo. Olvídate de esas teorías que dicen que el escritor no se refleja en su obra. ¿Cómo podría no reflejarse un autor en su obra, un creador en su criatura? Incluso en el esfuerzo por no dejar rastro de sí mismo estaría dejándolo.

Pues bien, eso puede ser para el bien o para el mal. De ahí la importancia de que, quienes queramos el bien, escribamos sin miedo. Poco a poco, las presiones del mundo, de la corrección política, han ido arrinconando a todo aquel mínimamente rebelde. Hoy por hoy, vivimos en un mundo tan políticamente correcto que incluso los que se autodenominan antisistema no dejan de ser productos de ese sistema al que dicen rechazar. Una gran parte de los escritores también ha caído dentro de ese vórtice devorador de todo lo que no concuerde con la opinión oficial. Se les tiene mucho cariño en suplementos de “cultura”, incluso en ambientes políticos. ¿Cómo no? Son instrumentos para difundir el pensamiento único.

Están cambiando el mundo.

Ahora volvamos a lo de escribir sin miedo. El hecho es que estamos inmersos en una guerra. Ya, ya lo sé. Ser católico implica estar continuamente en pie de guerra. El problema es que estamos perdiendo la batalla cultural por varios motivos. El primero, que por alguna razón que desconozco, desde muchas instancias se ha renunciado a ella. No se ve como algo importante. Como si fuera de segunda. Y no, es un error. Es quizá la batalla más importante. Todo lo que vemos, lo que leemos, lo que escuchamos, nos influye de alguna manera. Si renunciamos a recuperar esos ámbitos, habremos claudicado. Tal como suena.

Otro motivo que veo es que ahora está de moda el sentimentalismo. En lugar, por ejemplo, de utilizar músicas litúrgicas que elevan el espíritu, se tiende a utilizar musiquillas cutres que solo buscan un subidón emocional que una generación de católicos sin formación confundirá incluso con una moción del espíritu. Cultura musical, también en picado.

El escritor puede cambiar el mundo. Lo hemos visto en el otro lado. Cuentos para niños, libros de texto, novelas, guiones de series y películas que difunden absurdos como la ideología de género o la Nueva Era. Todo eso va calando en las mentes.

No nos podemos quedar con los brazos cruzados, ¿verdad?

Tú que escribes, escribe sin miedo para cambiar el mundo a mejor. Escribe para reflejar tu visión del mundo. No tendrás que esforzarte, es lo natural. Más bien al contrario, habría que esforzarse para no hacerlo. Pero cuidado, vas a reflejar lo que llevas dentro. Aquello en lo que creas de verdad. Y ese mensaje puede que llegue a pocos, pero también puede que llegue a muchos. En cualquier caso, merecerá la pena.

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Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Soy un padre de familia numerosa enamorado de la palabra (y de mi mujer), y estoy convencido de que escribir puede ayudar a cambiar el mundo. Doy forma a mundos que solo existen en mi mente y también escribo no ficción espiritual. Mi objetivo: transformar tu vida.