Hablando de monstruos

Ante las declaraciones de otro monstruo a la altura de Rosa Regás, el jesuita Juan Masiá, de que el aborto de un anencéfalo no es el aborto de un ser humano, sólo puedo decir unas pocas cosas:

1) Es una clara muestra de la decadencia de la Compañía de Jesús que semejante individuo siga estando en la Compañía. Me gustaría que su superior y el propio Padre General meditaran por unos momentos cuánto habría durado este personaje en la Compañía si san Ignacio siguiera estando al frente. Y que piensen a ver cuándo piensan recuperar el espíritu de san Ignacio, del que tanto hablan y tan poco practican.

2) Esto también muestra a qué lleva el buenismo dentro de la Iglesia. Este señor es inconcebible que sea sacerdote. Es inconcebible que no esté expulsado de la Compañía. Y ahí está.

3) Dejo aquí el enlace a una noticia y un vídeo con la acogida cristiana a un niño anencefálico. Más que nada para ver el contraste con lo que dice este sujeto.

4) Una vez más, a quienes tienen tal capacidad para dar carnets de ser humano, le pido coherencia. Si, según él, un niño anencefálico no es humano, ¿qué es un descerebrado como él?

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Jorge Sáez Criado
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Soy un padre de familia numerosa enamorado de la palabra (y de mi mujer), y estoy convencido de que escribir puede ayudar a cambiar el mundo. Doy forma a mundos que solo existen en mi mente y también escribo no ficción espiritual. Mi objetivo: transformar tu vida.

Jorge Sáez Criado
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