La vulnerabilidad (y la fortaleza) del escritor

¿Sigo escribiendo?
¿Sigo escribiendo o me dedico a cultivar champiñones?

El otro día tuve una larga conversación con un amigo escritor. Hablamos de algunas de las dificultades de la profesión, sobre todo, y cuando terminamos, dándole vueltas, me di cuenta de una cosa: el escritor es un ser muy vulnerable.

Considerémoslo poco a poco. El escritor, y con esa palabra no me refiero a quien busca escribir algo solo para sacar dinero, comienza su andadura habitualmente porque una chispa en su interior de repente se hace presente y se da cuenta de que una historia va surgiendo dentro de él, anida en él y le pide una y otra vez que la escriba. Dándole igual todo, se lanza detrás de un sueño en el que suele poner todo su ser.

Todo su ser.

A partir de ahí, empiezan los sufrimientos y las decepciones. Esa escena que no termina de encajar, las dudas sobre si la historia merece o no la pena, el robarle horas al sueño para poder escribir un poco más. Y también, las miradas de incomprensión, los comentarios sobre si no sería mejor que dejara todo eso, sobre que de eso no se vive, y tantos otros.

Mientras, el escritor sigue poniendo su vida en las palabras. De alguna forma, se desnuda en las páginas que van pasando con dificultad.

Hasta que, al final, consigue terminar el libro. Intenta que le haga caso una editorial, un agente. Los meses pasan sin noticias. Puede que se rinda, puede que no. Quizá decida dejar de esperar y autopublicar, porque él confía en su obra. Ha salido de él.

Y, por lo general, ve que no vende nada. y piensa que no le interesa a nadie lo que ha escrito. Amigos suyos le dicen que sí, que leerán su libro. Pero la compra no llega y se da cuenta de que le mienten. De que no van a comprar el libro.

No puede uno preguntarse por qué tantos escritores noveles se acaban rindiendo ante este panorama. Somos personas, y todas esas cosas hacen mella. Si no estás totalmente determinado a seguir adelante, eso te puede aplastar.

Pero, y aquí entra la segunda parte del título, el escritor que persevera se va haciendo fuerte. No es todo sufrimiento, también hay mucho gozo en escribir, en crear mundos, en dar vida a los personajes. Y lo que no te mata te hace más fuerte, ¿no? Si después de todas esas dificultades el escritor sigue adelante, es que de verdad tiene una necesidad de escribir capaz de superarlo todo. Y seguirá escribiendo. Con ventas o sin ventas, lo hará.

¡Eh! Pero siempre es mejor que haya ventas. A algunos nos gustaría ganarnos la vida con esto, y para eso necesitamos lectores dispuestos a confiar en nosotros, dispuestos a salir de lo que ya está establecido, de los autores más conocidos, y quieran dar una oportunidad a otros autores que todavía no somos tan conocidos.

Te necesitamos a ti.

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Jorge Sáez Criado
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Soy un padre de familia numerosa enamorado de la palabra (y de mi mujer), y estoy convencido de que escribir puede ayudar a cambiar el mundo. Doy forma a mundos que solo existen en mi mente y también escribo no ficción espiritual. Mi objetivo: transformar tu vida.

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