Padre Pío

Al fraile de mirada penetrante
de las heridas de Cristo cubierto,
ante la visión del sagrario abierto
paz y alegría alumbran el semblante.

Del amor y la fe humilde gigante,
el dolor su particular desierto.
Hará más ruido que de vivo, muerto,
inmerso en Dios su corazón amante.

En sus ataques el diablo no cesa,
golpes y tentaciones se suceden,
el padre Pío el crucifijo besa.

Pío ama, sus fuerzas de él no proceden,
el amor a la Virgen lo embelesa.
Las gracias de Dios todo lo exceden.

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Jorge Sáez Criado
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Soy un padre de familia numerosa enamorado de la palabra (y de mi mujer), y estoy convencido de que escribir puede ayudar a cambiar el mundo. Doy forma a mundos que solo existen en mi mente y también escribo no ficción espiritual. Mi objetivo: transformar tu vida.

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