Pequeños pasos para cambiar el mundo

Pequeños pasos para cambiar el mundo¿Quién no ha soñado alguna vez con cambiar el mundo? Ante una injusticia, ante la constatación de cómo el mal parece avanzar a pasos agigantados, ante un desengaño… Quizá no todo el mundo, sino nuestra parcela particular. El trabajo, el colegio, tu país, tu ciudad… ¡A mí también me gustaría cambiar muchas cosas!

Se trata de una pretensión que, si no dejamos que se empañe de egoísmo, puede ser muy justa. Porque este cambio debe ser por amor, por conseguir un mundo mejor, no para conseguir un mundo a imagen y semejanza de nuestras ambiciones.

El tema es cómo lograr tal objetivo.

A veces se puede pensar que la única forma de cambiar el mundo es echarlo abajo todo para reedificarlo de nuevo. Sin embargo, creo que todos coincidiremos en que eso sólo es posible en contadas ocasiones, en ámbitos relativamente pequeños, y de mano de gente muy especial. Además, estos cambios tienen la tendencia a no arraigar, al ser un cambio demasiado radical.

Sin embargo, hay una forma de cambiar el mundo en la que todos podemos contribuir. Es lenta, pero los resultados son más duraderos, porque van calando en el interior de la gente poco a poco. Se trata de dar esos pequeños pasos que cada uno puede dar. Dejar de lado el típico pensamiento de “yo no puedo hacer nada” para dar cabida al más fructífero “¿qué es lo que puedo hacer?“. Muchas veces, para empezar a cambiar el mundo basta con un gesto, basta con procurar comportarse de una forma que ayude a los demás a ver que no todo está perdido. Basta con sonreír a aquel que se encuentra triste, y escucharle pacientemente, para que vea que no está solo, que sus problemas preocupan a alguien. Basta con esa mirada de cariño al anciano que ves en el parque, hablando con las palomas, abandonado por todos sus seres queridos después de haberles dado toda su vida.

Pequeños pasos, pero son los que más nos cuestan, porque no se trata de hacer algo grande y se acabó, sino de hacer cosas pequeñas continuamente, todos los días. Y eso lo podemos hacer todos, tengamos la capacidad que tengamos, tengamos los recursos que tengamos, tengamos la formación que tengamos. Y cambiaremos el mundo.

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Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Soy un padre de familia numerosa enamorado de la palabra (y de mi mujer), y estoy convencido de que escribir puede ayudar a cambiar el mundo. Doy forma a mundos que solo existen en mi mente y también escribo no ficción espiritual. Mi objetivo: transformar tu vida.