¿Qué es la ficción?

¿Qué es la ficción? Una herramienta para explorar la realidad.

Esta parece una pregunta con una respuesta muy fácil, ¿verdad? ¿Qué es la ficción? Lo lógico y normal sería responder: historias que no hablan del mundo real.

Sin embargo, yo creo que sería un error decir eso. Un error garrafal.

De hecho, yo he sufrido en mis carnes algún que otro rechazo hacia mis libros porque la persona en cuestión no concebía que, por mucho que estuviera ante libros de ficción, no por eso dejaban de hablar del mundo real.

El tema está en que la ficción puede ser un perfecto campo de pruebas para desarrollar y confrontar ideas en un entorno con las reglas que necesitemos. Puede ser, y es, una vía de transmisión de ideas y cosmovisiones, de valores y contravalores. Puede ser, incluso, una forma de respuesta o resistencia a una situación que consideremos injusta o, como mínimo, muy mejorable. No podemos olvidar que en Polonia, por poner un ejemplo, en los años de la ocupación nazi se utilizaba el teatro clandestino como forma de mantener la identidad como pueblo, en contra de la nueva ideología que quería acabar con ella.

Por supuesto, la ficción puede tener un objetivo puramente lúdico, sin plantearse el autor ninguna reflexión en concreto sobre el mundo real. Y no es poco, muchas veces lo que más necesitamos es una vía de escape de los problemas de cada día.

Ahora bien, ¿en serio podemos creer que alguien no va a reflejar de alguna manera su visión del mundo en su propia obra? Yo no lo creo. A veces en lo que se dice, otras veces en lo que no se dice, el autor refleja parte de sí mismo en su obra. Y eso trata de la realidad, pura y dura. La del autor, su entorno, sus preocupaciones y sus alegrías, lo que le hace sonreír y también llorar. Lo que le asusta, le inquieta, le paraliza. Lo que le anima a seguir adelante.

De hecho, ¿tú qué crees que puede tener más influencia? ¿Un sesudo ensayo sobre las problemáticas del transhumanismo o un libro de ciencia ficción que te lleve de la mano junto a personajes que viven esas dificultades y experimentan sus ventajas, pero también descubren que no todo es tan maravilloso como pueda parecer? Por supuesto, el ensayo es útil y necesario. Pero su alcance es mucho menor del que puede tener una novela. O una serie, ahora que están tan de moda. O una película.

¿Recuerdas la influencia que llegó a tener El código Da Vinci? Todavía hoy la tiene. Todos los ensayos que salieron para refutar las absurdeces que soltaba estaban muy bien. Todo lo que sea transmitir la verdad está muy bien. Pero ¿y si se hubieran acompañado de novelas bien escritas (algo fundamental)?

Hoy, en todo el mundo se sigue recordando El código Da Vinci. Ese es el poder de la ficción.

Evasión, reflexión… Ambas son perfectamente compatibles. Por mucho que haya tantos a los que les parezca que la ficción es inferior a la no ficción, no es así. Solo son distintas caras de la misma moneda.

Así pues, ¿qué es la ficción, al menos para mí? Historias que no reflejan al 100 % la realidad tal cual, pero que nos permiten explorarla desde perspectivas imposibles de otra manera. Algo lleno de posibilidades.

Te invito a echar un vistazo a mis libros.

Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Jorge Sáez Criado tiene una doble vida: unos días escribe sobre espiritualidad y otros hace sufrir a personajes imaginarios que se enfrentan a épicas batallas entre el bien y el mal. Informático durante el día y escritor durante la noche, este padre de familia numerosa escribe historias con una marcada visión positiva de la vida sin dejar de lado una de las principales funciones de la ficción: explorar la verdad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *