Repugnante Rosa Regás

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Monstruos. Así llama la ganadora del Premio Planeta 2001 y exdirectora de la Biblioteca Nacional de España, Rosa Regás, a los niños con deficiencias. Monstruos. Y ese engendro, que supongo que no se ha mirado en un espejo en años, ¿se cree alguien para llamar monstruo a un niño? ¿Se cree que es mejor que alguien con algún tipo de minusvalía? O, mejor dicho, ¿quién c… se cree que es esta “señora”, por llamarla algo? ¿Acaso alguien la ha nombrado poseedora de la vara de medir quiénes tienen derecho a vivir porque entran en sus cánones y quiénes son monstruos, basura que no hay ni que dejar nacer?

Señora Regás, y la llamo señora por mantenerme en un nivel superior al suyo, a ver si consigue llegar: aquí el único monstruo es usted y quienes piensan como usted. Ustedes son los retrógrados que pretenden exterminar a quienes no cumplen con sus aberrantes y patéticas fantasías eugenésicas. ¿Es usted de una raza superior? Poco más que un mono pestilente, señora mía. Debería tener eso claro, ya que es algo puramente evolutivo, ¿no?

Sólo la pido coherencia. Mírese en un espejo. Piense en sus palabras. Y si resulta que ve un monstruo, ya sabe lo que tiene que hacer. Es así de simple. Quien dice algo, tiene que ser capaz de mantenerlo.

Por cierto, nuestro querido Pérez-Reverte, que tanto se enfadó cuando Reig-Plá habló de la doctrina de la Iglesia, ¿no tiene alguna de esas cariñosas palabras para esta “mujer”? Lo de “peligrosa imbécil” creo que ajustaría bastante bien. Pero no, me temo que son dos estómagos agradecidos del sistema.

Aquí, la noticia de las declaraciones de Rosa Regás, que no reproduzco porque me dan asco.
Y aquí, la excelente respuesta que da, en forma de carta abierta, José Antonio Barragán.

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Jorge Sáez Criado
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Soy un padre de familia numerosa enamorado de la palabra (y de mi mujer), y estoy convencido de que escribir puede ayudar a cambiar el mundo. Doy forma a mundos que solo existen en mi mente y también escribo no ficción espiritual. Mi objetivo: transformar tu vida.