Primer aniversario

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Tal día como hoy, a estas horas, hace un año mi mujer y yo nos estábamos casando. Aunque parezca un tópico, es increíble lo rápido que pasa el tiempo. Pero aquí estamos.

Ha sido un año interesante. Un año en el que nos hemos conocido más día a día, un año en el que ha habido espinas, pero también flores. Pero es que una vida sin espinas, reconozcámoslo, es utópica, absurda e insulsa. En este mundo, tal cosa no existe. Además, el hecho de que haya espinas permite precisamente que nos tengamos que apoyar el uno en el otro para ir escalando por ellas hasta llegar a la flor. Esto es importante. Muy importante. Las dificultades de la vida te definen. O te dejas aplastar por ellas, o vas saltando por encima y las utilizas para impulsarte para superar otras dificultades superiores. Así hasta el día en el que podamos gozar eternamente de la visión del Señor. Debo decir que las dificultades que hemos ido teniendo (y que seguiremos teniendo) nos acercan más de lo que nos separan. Hemos aprendido a trepar por ellas, con la ayuda de Dios.

Ha sido un año de camino hacia delanteSigue leyendo

Priorizando

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Decía otro día que, si algo me ha enseñado el matrimonio, es a priorizar. Esto no es, en absoluto, algo baladí. Si no somos capaces de priorizar adecuadamente no seremos más que marionetas de nuestros impulsos del momento. Todos tenemos cosas que nos gustan más que otras, pasatiempos que nos parecen apasionantes… Pero puede que a quien tenemos al lado para toda la vida no le resulten tan interesantes. Está muy bien tener aficiones comunes, es algo que une mucho, pero no siempre se da el caso. Tenemos que ser capaces de ponernos por encima de nuestros gustos, es decir, por encima de nuestros egoísmos, y ver qué es lo que debemos hacer. ¿Me voy después de trabajar con los amigos a tomar algo, o me voy a ver a mi mujer, que me está esperando? ¿Me pongo en plan zombi a ver la televisión después de comer o recojo la mesa y friego los platos?

Y no sólo en las aficiones. ¿Cuántos serían capaces de parar a tiempo al ver que su trabajo les está devorando el tiempo que deberían dedicarse a hacer crecer el matrimonio? Ganar dinero, ¿a qué precio?

Esto no es sólo válido para Sigue leyendo

Muerte en el olvido

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El titular, de por sí, es espantoso: Aparecen muertos dos ancianos olvidados en una furgoneta de una residencia de Ciempozuelos. El responsable de estos ancianos se los había dejado. Había olvidado a dos personas encerradas en su furgoneta. Sólo pensar la desesperación, la tristeza y el miedo que habrán tenido que pasar viendo que la muerte se acercaba y que los habían dejado olvidados, como quien se deja un abrigo, es algo que hiela la sangre.

¿Qué estamos haciendo con los ancianos? ¿Qué les estamos haciendo? Esta sociedad del culto al cuerpo, a la belleza, a la perfección física, los aparta, los abandona, los olvida. Cuanto más lejos mejor. Los recluye en residencias en cuanto dan algún problema (no hablo de los casos en los que necesiten atención médica especializada, claro está). Para cuidar a los nietos sí, pero para estar con ellos, para cuidarlos, para que se sientan queridos, ya no.

Condenamos al olvido a quienes lo dieron todo por nosotros, a quienes se fueron desgastando día a día para que nosotros tuviéramos lo que tenemos. Pagamos vida con muerte. Porque el olvido es la muerte. El abandono, el creerse superiores a ellos, el mirarlos con desdén, el … Sigue leyendo

Héroes de juventud

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Este artículo fue publicado en la revista Icono de la editorial Perpetuo Socorro, año 109, número 7, de Julio/Agosto de 2008.

Héroes de juventud

Cuando somos jóvenes, especialmente en la adolescencia, tenemos una innegable tendencia a fijarnos en otras personas a las que admiramos por algún motivo que hace que nos parezcan especiales, ejemplos a seguir y, por tanto, a imitar. Estos modelos nos llegan especialmente por los medios de comunicación. Películas, series, revistas, programas de distinta naturaleza, de alguna manera muestran al joven el mundo en el que se mueve. Y le muestran una serie de arquetipos, una serie de ejemplos de personas «relevantes».

Recuerdo las series que marcaron mi juventud. Entre ellas, seguramente mi favorita fue MacGyver. Para quien no sepa de lo que hablo, se trataba de un personaje muy peculiar. Pertenecía a una agencia gubernamental de Estados Unidos, pero no resolvía sus misiones a golpes ni disparos. Era, por decirlo de alguna manera, alérgico a la violencia. Usaba la inteligencia. Sabía física, química, mecánica, etc., y aplicaba sus conocimientos. Se le recuerda siempre con su navaja multiusos … Sigue leyendo

Obediencia

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Mediante la obediencia renunciamos a imponer nuestra voluntad, dejando que sea Dios, en primer término, quien nos guíe en la vida, de la misma manera en la que el Hijo hizo en todo la voluntad del Padre, incluso en Getsemaní.

Implica el discernimiento de lo que quiere Dios en nuestra vida. Para los religiosos, eso se traduce en obediencia al Superior de la orden, al obispo, etc. Pero, ¿para los matrimonios?

No ser religioso no excluye del discernimiento en nuestra vida. Eso es válido para todos los bautizados. La oración, la escucha de la Palabra de Dios, frecuentar los sacramentos es el alimento para el alma, es el contacto constante con el amigo que nunca falla. También debemos escuchar a nuestros pastores, conocen los problemas de la gente mucho mejor de lo que se suele pensar. La carta a los hebreos indica que hay que ser obediente y dócil a los pastores de la Iglesia (Hb 13, 17) y que hay que considerarlos con respeto y afecto (1 Ts 5, 12-13).

Para los que tenemos director espiritual, también sería conveniente obedecerle. Si no, no tiene ningún sentido tenerlo. Si buscas a alguien para que te ayude a progresar … Sigue leyendo

Castidad

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La castidad, contra lo que mucha gente entiende, no es represión de la sexualidad, ni celibato. La castidad es administrar con verdad y amor su sexualidad. Así, el celibato es una forma de vivir la sexualidad, propia de los consagrados. Pero el matrimonio también tiene su forma de vivir la castidad.

Implica vivir la sexualidad siempre desde el amor, siempre buscando la unión y abiertos a la vida. El egoísmo atenta contra la castidad, ya que también atenta contra la esencia del matrimonio y de todo sacramento, que es el amor. No podemos pararnos en el simple placer, porque eso limita enormemente las dimensiones de la sexualidad y el amor. Igualmente, si no nos abrimos a la vida estamos demostrando que, en realidad, nuestros motivos son puramente egoístas y no nos interesa más que un cierto intercambio de placer, sin un amor verdadero, sin una entrega absoluta.

Así pues, la castidad no tiene nada que ver con el miedo a la sexualidad ni nada de eso. Al contrario. La castidad matrimonial lleva a vivir de la forma más rica y más enriquecedora la sexualidad.… Sigue leyendo

Pobreza

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El primer consejo evangélico es la pobreza. Es indicativo de que la única riqueza es tener a Dios. Se trata de tener una relación recta con las cosas materiales. Esto implica, para el monje, no tener nada propio. Para el casado, como para todos los bautizados, no «casarse» con el dinero, con el coche, con la consola, con los viajes… No apegarse a las cosas materiales. Estas deben servir al matrimonio, no al contrario. Cuando se antepone el tener más dinero, el poder irse de viaje, etc. a la vida matrimonial, se está atentando contra el matrimonio.

No se trata de no poseer nada. Es obvio que necesitamos una casa, puede que se necesite un coche, etc. La cuestión es dónde se pone el corazón. Si se pone en las posesiones, somos esclavos del dinero y haremos que todo gire en torno a él. Si lo ponemos en Dios, seremos libres para poder amarle y, en Él, amar a nuestro cónyuge y al resto de nuestros hermanos.

En el matrimonio, además, la pobreza implica que lo tuyo ya no es sólo tuyo, sino también de la persona con la que eres uno. Las cosas no son mías, sino Sigue leyendo

Libertad

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Una de las excusas que se oyen por ahí para no casarse es la de la pérdida de libertad, y pienso que el problema se debe a no terminar de entender lo que es la libertad. Lo primero, hay que dejar algo claro: si alguien piensa que puede mantenerse completamente libre, sin tomar ninguna decisión, sin decidirse por nada, está total y absolutamente equivocado. En primer lugar, siempre habrá que tomar alguna decisión, y eso implica elegir dentro de la libertad. E, incluso en el caso de que no tomara ninguna decisión, alguien tendría que decidir por él, con lo que seguro que también se quejaría de que vulneran su libertad.

Es importante tener presente que la libertad no es un absoluto. Es como el dinero: si sólo te dedicas a acumularlo no sirve para nada, es dinero muerto. El dinero tiene que ser utilizado para que realmente tenga algún valor. La libertad es exactamente igual: pretender acumularla lleva a matarla. Es necesario utilizarla para tomar decisiones responsables, inviertiendo en una decisión concreta igual que se invierte el dinero.

¿Por qué digo «decisiones responsables»? Porque la responsabilidad es el contrapunto de la libertad. Dado que … Sigue leyendo

Tema de prioridades

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Si algo me ha enseñado el matrimonio, y eso que no llevo todavía ni un año de casado, es a cambiar prioridades. Una vez alguien me dijo «está antes la vocación que la profesión». Es totalmente cierto. La vocación es a lo que tienes que dedicar tu vida. Así, sin ningún tipo de paliativos. Que alguien tenga vocación matrimonial implica que ese alguien tiene que dedicar su vida al matrimonio, no a sus propios intereses. Esto enlaza con lo que indiqué otro día sobre el egoísmo como enemigo del amor: toda vocación es una vocación de amor. Si nos ponemos nosotros por delante, estamos destruyendo nuestra vocación. La estamos pervirtiendo.

Por supuesto, no quiere decir que tengamos que «desaparecer» en el matrimonio. Tenemos que seguir con nuestras aficiones e intereses, pero poniendo las prioridades en su sitio. En el momento en el que afectan al matrimonio, es hora de cambiar. En mi caso, procuro estudiar menos, tomarme la vida de una forma más tranquila. Lo primero es lo primero. Después está todo lo demás, incluyendo el trabajo y las aficiones.

No se trata de falta de libertad, en absoluto. Más bien al contrario, se trata de emplear Sigue leyendo

¿Quién es el fuerte?

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Ayer mi mujer me dio una lección que espero que no se me olvide nunca.

Para entrar en situación explicaré lo esencial. El tema es que estamos en una cierta asociación en la cual unos cuantos propusimos hacer un acto. Se apoyó la propuesta, se dijo que se podía contar con lo que hiciera falta, etc. El problema es que, a la hora de la verdad, por la presión de otros miembros, la junta directiva de la asociación decidió «olvidar» algunas de las cosas que nos habían dicho y decirnos que o lo hacíamos a su manera o no cubrirían la seguridad del acto. Además nos hicieron quedar como mentirosos y creadores de división. Así que nos negamos a seguir adelante con ello.

Nótese que lo he explicado de forma que nadie que no lo sepa ya sabrá a qué asociación me refiero y a qué personas me refiero. No busco airear trapos sucios sino que se vea la situación inicial a grandes rasgos.

La cuestión está en que, desde ese día llevaba (o a lo mejor debería decir que llevo) encima un rencor enorme hacia esas personas. Fue un golpe muy duro, habíamos puesto mucha ilusión y habíamos hecho … Sigue leyendo

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