Háblate de otra forma
Este artículo ha sido publicado en el número 69 de la revista Punto de Encuentro, de la Obra Social de Acogida y Desarrollo. El hilo conductor de este número ha sido la higiene mental, un tema de una importancia vital.
Háblate de otra forma
«Soy un inútil».
«Soy un torpe».
«¡Qué tonto soy!».
«Es que no soy capaz de hacer esto».
«No doy una a derechas».
«Nunca saldré de esto».
«No puedo cambiar».
Estas frases u otras similares son parte de los regalos que nos damos tantas veces a nosotros mismos a diario.
No se puede decir que nos tratemos muy bien. Y, lo peor de todo, es que lo acabamos normalizando. Como si no tuviera importancia, como si fueran hechos indiscutibles.
¿Lo son?… Sigue leyendo









Si hay algo que hace falta hoy más que nunca es la comunicación de ideas. Estamos inmersos en un ambiente de pensamiento único que es francamente agobiante. Porque, además, ese pensamiento único es políticamente correcto, débil, incapaz de soportar la más mínima crítica (por eso prefiere aplastar a todo el que piense de otra manera antes que entrar al debate). Es un pensamiento que pretende hacer sentir (siempre sentir, siempre lejos de la razón) rebelde, cuando adoptarlo significa la postración suprema ante los poderes mediáticos (que, si no todos, en su gran mayoría lo han adoptado en mayor o menor medida) y quien los utiliza.
Esta entrada viene a ser de queja pura y dura. Llamémosla «entrada protesta». Me vais a permitir que despotrique un poco porque, de verdad, es tremendo. Y, como escritor, duele. Es que, cada vez, parece que hay menos interés en saber hablar bien en el propio idioma, y es muy, muy triste. Al oír cosas como que algo, más que ayudar, «desayuda» o las típicas horribles traducciones literales (o directamente adaptaciones) de palabras inglesas, te dan ganas de abrazar con cariño un diccionario para consolarlo. No pocas veces se trata de vagancia para pensar unida a desconocimiento de vocabulario suficiente, quizá por falta de lectura.
… 