Vergüenza

Porque no nos dio el Señor a nosotros un espíritu de timidez, sino de fortaleza, de caridad y de templanza. No te avergüences, pues, ni del testimonio que has de dar de nuestro Señor, ni de mí, su prisionero; sino, al contrario, soporta conmigo los sufrimientos por el Evangelio, ayudado por la fuerza de Dios…

(2 Tim. 1, 7-8)

Hoy como el día en el que fueron pronunciadas, las palabras que Pablo dedica a Timoteo resuenan con fuerza ante la forma de actuar de muchos que dicen ser cristianos. Ser cristiano no es como llevar un pin, que te lo quitas o te lo pones según te apetezca. Ser cristiano exige sacrificio. Exige ir contra corriente. Exige preocuparse realmente por los demás. Exige ser políticamente incorrecto cuando es necesario. Es decir, exige dar testimonio. Un cristiano que se avergüenza de serlo, que se esconde, que tiene espíritu de timidez al hablar de Dios y al actuar como debe actuar un cristiano, no está cumpliendo con lo que se supone que es. Y hoy, como el día en el que fueron pronunciadas las palabras de Pablo, es labor del cristiano dar testimonio de palabra y de obra. Así, y con la ayuda de Dios, un pequeño grupo de “locos” que predicaban el amor acabaron extendiendo el cristianismo por todo el mundo.

Entradas relacionadas

Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Soy un padre de familia numerosa enamorado de la palabra (y de mi mujer), y estoy convencido de que escribir puede ayudar a cambiar el mundo. Doy forma a mundos que solo existen en mi mente y también escribo no ficción espiritual. Mi objetivo: transformar tu vida.