Marta Obregón

Marta era una joven normal. Tremendamente normal. Con unas ganas enormes de vivir.

Nació en La Coruña en 1969, pero en 1970 su familia se desplaza a Burgos.

Estudió en Jesús-María, se confirmó en la parroquia de San José (mi parroquia, en la que ahora se tiene la adoración perpetua en Burgos, algo que seguro que la habría encantado) y fue al instituto Comuneros de Castilla.

Aunque seguía teniendo inquietudes, su vida religiosa bajó un poco. Fue a estudiar periodismo a la Universidad Complutense de Madrid, quería ser una periodista famosa.

En Madrid se enteró del encuentro de Taizé, y allí fue con su guitarra. Este encuentro la hizo redescubrir a Dios, que siguió operando en su conciencia hasta que, cuando un sacerdote la llevaba a casa tras haber estado en la de una amiga, empezó a contarle sus preocupaciones, todo lo que la oprimía por dentro. Tras haberla escuchado, el sacerdote la preguntó si quería contarle algo más antes de recibir la absolución. Fue este encuentro con el perdón y la Misericordia de Dios el punto de inflexión para Marta. A partir de entonces, su vida fue decididamente cristiana, buscando siempre dar testimonio de Cristo en todos los aspectos de su vida.

Inició un noviazgo ejemplar con un chico del apostolado juvenil del Círculo Católico de Obreros, en aquellos tiempos con el P. Carlos Conde, S.J. (sacerdote, por cierto, al que tuve la suerte de conocer en el Círculo). Sin embargo, este noviazgo no prosperó y se acabó rompiendo.

Marta siguió dando testimonio tanto en sus estudios como en sus trabajos, escribiendo incluso varios artículos en defensa de la vida, contra la droga, etc. Sin embargo, ella buscaba más. Llegó a ofrecerse en el Camino Neocatecumenal para ir como itinerante.

El 21 de enero de 1992, tras el rato de oración que hacía después de estudiar, salió para volver a casa. Después de cinco días encontraron el cadáver de Marta en un descampado a unos kilómetros de la ciudad con 14 puñaladas y señales de forcejeo. Había muerto en la madrugada del día 22. Su asesino había acabado con ella porque intentó violarla y ella no se lo permitió, defendiendo su pureza hasta el final.

Esta es la vida, el testimonio de Marta. Se puede ser un joven perfectamente normal y exudar a Cristo por todos los poros. Ella le buscó y Él se las apañó para que le encontrara. Porque quien busca, encuentra (Lc 11, 10). Sólo hay que querer encontrarle.

El próximo día 14 se abrirá oficialmente el proceso de beatificación de Marta. Será en un acto en la capilla de la Facultad de Teología a las 20:00. Estáis todos invitados.

Más información en la página de Causa de Marta.
Noticia en el Diario de Burgos.

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Jorge Sáez Criado
Seguir Jorge Sáez Criado:

Informático y escritor, ha publicado más de cuarenta artículos en las revistas Icono, Punto de Encuentro, Ecclesia y Sembrar, además de en medios como Católicos con Acción. Autor de los ensayos La Escala de la Felicidad y Cartas desde el corazón a un hijo no nacido y de la novela Apocalipsis: El día del Señor. Puedes echar un vistazo a mis proyectos en la sección de Libros.